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Debe ser una de las preguntas más buscadas en internet sin importar el nivel socioeconómico y existen un sinfín de respuestas.

Por Javier Agustín Vigo
Gerente General de Campiglia Pilay

Hay que comprender que a medida que aumentan los ingresos viene de la mano un incremento proporcional en el bienestar que deseamos tener y el ahorro suele ser lo primero que queda relegado.

Muchas veces escuchamos que si ganó este juicio o si cobro este bono voy a ahorrar una parte y en ese mismo momento nos encontramos con la tentación de cambiar la casa, el auto o irnos de viaje.

Ahorrar un 10% de nuestros ingresos debe ser una de las respuesta más comunes aunque la misma está incompleta ya que debemos tener en cuenta variables como sueldo, edad y ingresos proyectados.

La planificación de vida futura que tengamos debe determinar nuestro comportamiento de ahorro e inversión mensual. A lo que me refiero con esto es que estando soltero o recién casados debemos ahorrar y lograr invertir un porcentaje mayor al que se suele pensar en está etapa que es considerada la del despilfarro, con el objetivo de lograr obtener un ingreso extra en los próximos años para poder solventar el incremento de gastos que vienen con la crianza de los hijos durante por lo menos 25 años de vida de los mismos. Estudios revelan que el costo de tener un hijo y educarlo supera los USD 100.000 desde el nacimiento hasta la culminación de la etapa educativa.

En los primeros años de vida de un hijo tenemos un tiempo extra, ya que los gastos en educación podemos relegarlo hasta que cumpla cinco años que es cuando aparecen un montón de necesidades nuevas como hacer deportes, profesor particular, regalos de cumpleaños de compañeros, útiles escolares.

La etapa más productiva de los profesionales se estima entre los 35 y 55 años, el inicio de la misma coincide con el límite para ingresar a una multinacional con fin de hacer carrera. Este período se convierte estratégicamente en uno de lo más importante para planificar la segunda etapa del ahorro de nuestra vida que es la vejez. Ninguna persona cuando se jubila quiere renunciar a su nivel de vida aunque muy pocas se anticipan a generar un complemento que les permita tener un ingreso similar cuando ya no tengan el ingreso mensual de su actividad comercial.

Es clave conocer con exactitud la jubilación máxima que podemos llegar a obtener en el caso de conseguir los resultados que deseamos en nuestro plan de carrera profesional; esto nos permitirá determinar el monto exacto que debemos invertir mensualmente para conseguir el complemento jubilatorio que nos permita vivir nuestros últimos años como reyes y no como mendigos.

En esta última etapa hay que tener en cuenta la disminución de gastos al haber terminado la crianza de los hijos que viene acompañada con la disminución de los ingresos y el incremento de gastos en salud.

Las claves para una planificación estratégica eficaz son :

1. Se trata de qué, no del cómo. Consiste en establecer objetivos de ahorro a mediano plazo y decidir la dirección que le vamos a dar a nuestra carrera profesional.

2. Estar parados en el futuro y mirar atrás. Hay que ser claros con lo que se espera en el futuro y resolver lo que sea necesario para conseguir el objetivo.

3. Colocarse en el presente y observar el entorno. Hay que observar las tendencias y el ciclo de vida de nuestras inversiones.

4. Prepararse para el cambio que implica la crianza de los hijos y el que produce estar jubilados con el objetivo de sacar el mayor rédito a dichas etapas ya que nunca uno deja de invertir.

5. Establecer escalas de tiempo. Esto consiste en fijar hitos claves en nuestra línea del tiempo para ver si venimos cumpliendo con lo planificado.

6. Medir, monitorear y adaptar. Esto es clave en un mundo tan cambiante como el que vivimos.

7. Analizar demografía del país. Esto consiste en saber el impacto que tendrá esto en el producto que elegimos para incrementar nuestros ahorros. Un claro ejemplo de una inversión errónea a mediano plazo sería comprar varias casas de cuatro dormitorios para luego rentar en nuestro país donde la natalidad esta cercana a cero; lo cual nos marca que cada vez va a ser más difícil conseguir inquilinos o compradores para algo de estas características; con lo cual sería mejor opción por esa plata comprar 3 de un dormitorio donde me va a ser más fácil recuperar el capital al igual que conseguir inquilinos.

8. Analizar el rendimiento a mediano y largo plazo de las opciones de inversión. No mirar sólo el corto plazo.

9. No inmovilizar mucho tiempo capital sin retorno. Es importante comprender que la tranquilidad que genera ver siempre $ 200.000 en el banco inmovilizado todos los meses es un error que no deberíamos permitirnos. Todo lo que no se va en gastos deberíamos invertirlo en certificados de participación de fideicomisos financieros, en letras del tesoro y si nos gusta más el riesgo deberíamos comprar acciones.

10. Debemos buscar sistemas de ahorro que nos obliguen a sacar de nuestro presupuesto cierto monto. El mismo debe permitirnos obtener una rentabilidad como mínimo equivalente a la inflación cuando los montos son chicos, fácil control y que se destine a opciones seguras como es el ladrillo.

11. La diversificación es otra de las claves. Muchas personas reinvierten constantemente sus ahorros, en sus propios negocios o en una sola alternativa de inversión y una mala jugada, puede acabar con los ahorros de toda la vida

En conclusión, nuestra planificación familiar es lo más parecido a una de las de las trampas de las empresas familiares por la cual desaparecen en la segunda generación que es la falta de planificación de la sucesión; ya que consideran que ese momento está demasiado lejos que es lo mismo que sucede en nuestra etapa de solteros o recién casados o en la etapa de mayor productividad que es donde debemos planificar la jubilación futura.


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