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Gladys Lemos ingresó al hospital Maciel luego de experimentar una fuerte convulsión. El diagnóstico médico que se le dio a los familiares indicaba que la paciente tenía "vómito en los pulmones". Además la mujer de 74 años era diabética, según contó a El Observador su hija Miriam.

"Ella estaba bien, lúcida, feliz de que se volvía para la casa. El domingo de noche la dejamos para irla a buscar el lunes temprano y cuando llegamos todo se había complicado", dijo la hija de la paciente. Los familiares se presentaron en el Maciel y fueron informados por un médico del CTI de Cardiología donde la habían trasladado.

"De tarde un médico nos dijo que estaba mejor, que estaba hablando y se recuperaba. Luego a las 18:15 nos dijeron que estaba nuevamente grave y que si no mejoraba la tenían que desconectar. A las 19:50 nos informaron del fallecimiento", dijo.

El caso de Lemos, es uno de los 16 por los cuales dos enfermeros fueron procesados el domingo. La Justicia determinó que ambos funcionarios tienen responsabilidad en la muerte de varios pacientes en las unidades de cuidados intensivos de La Española y el hospital Maciel.

La causa de la muerte, según informaron los médicos del Maciel, fue "paro cardíaco". La familia se vio sorprendida por la muerte repentina de la paciente, pero "en medio del dolor" no preguntaron muchos detalles sobre los procedimientos médicos que se le realizaron a Lemos, según comentó su hija.

El sábado, tras conocerse la noticia por los medios de comunicación, los familiares se comunicaron con el juez de la causa Rolando Vomero quien les confirmó que ese era uno de los casos investigados. "Nosotros sospechábamos que había algo raro porque el mismo día que murió mi madre, nos llamaron para decirnos que Crimen Organizado había retirado el cuerpo del Maciel para hacerle una autopsia", dijo.

El resultado del estudio indicó que la paciente murió de una "trombosis" provocada por la inyección de varias sustancias, entre ellas "lidocaína". La familia anunció que además de las acciones judiciales que están en curso, iniciarán otras por su parte.

Confianza ciega

Además del dolor que implica la muerte de un familiar, la familia Lemos enfrenta ahora el sentimiento de la "traición" y el "engaño". "Nosotros confiamos en los médicos y en los enfermeros. Este es un daño espantoso porque no estamos recuperando de un duro golpe y nos enteramos que estos desgraciados la mataron sin ninguna piedad. Es algo aberrante asesinar a un ser humano indefenso y que lo hagan frente a uno sin que nos pudiéramos dar cuenta de lo que pasaba", dijo Miriam.

En cuanto a los procedimientos médicos, la hija de la paciente fallecida dijo que no vio "nada raro" ni ningún comportamiento extraño por parte de los enfermeros. "Lo único que me llamó la atención es que la noche antes de que falleciera entró un enfermero con otra enfermera para atarla y le dijeron a mi padre que saliera de la habitación.

Clima tenso

En la Asociación Española el clima no es el mejor luego de que se conoció la noticia. Un cartel informa a los funcionarios que no podrán realizar declaraciones a la prensa sobre los casos y que de hacerlo podrían perder su empleo. Además los enfermeros y pacientes que se encuentran en el sector en el que se registraron los asesinatos están más que nerviosos.

Desde la Dirección Técnica de la mutualista informaron a El Observador que "por el momento" no se darán declaraciones sobre lo ocurrido.

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