ver más

Ángela Álvez es bailarina y cantante. Su formación artística sumada a su pasión por el candombe hicieron que se convirtiera en entrenadora de vedettes. Sus tres alumnas tienen un entrenamiento físico para mantener la figura, pero también para lograr buena resistencia a la hora de desfilar.

"Muchas veces pasa que las bailarinas llegan al final del desfile sin poder caminar, con los zapatos rotos y con un gran desgaste físico. Eso no puede ocurrir", indicó a El Observador.

más Noticias

Además de buenas curvas, para Ángela una buena vedette debe tener un dominio escénico en todo sentido: "Simpatía, seguridad, sensualidad. Esas cualidades que despiertan la admiración de la platea masculina pero también de la femenina", dijo.

Además del baile y la condición física, en las clases se les enseña a las vedettes a seleccionar bien el vestuario, el maquillaje y el calzado. "La figura de la vedette debe estar sumamente cuidada. Tiene que ser un todo armónico".

Aunque con el paso de los años la figura de la bailarina en la comparsa fue tomando más protagonismo, Ángela reconoce que también se introdujeron cambios estéticos importados de Brasil y Argentina. La utilización de concheros (más propios de la revista porteña) o de abundantes tocados con plumas (como en el carnaval de Río de Janeiro) dan cuenta de eso.

Temas:

Espectáculos

Seguí leyendo