Lo que más llama la atención al conversar con el ingeniero agrónomo Diego Balestra es el tono aplomado y sereno con el que responde, lo que contrasta con el talante confrontativo que tuvo entre fines de los años 1990 e inicio del nuevo siglo como presidente de la Cámara de Industrias (CIU). Sus convicciones –como su simpatía por el Club Nacional de Fútbol- no han variado, pero no duda en responder que lo desvela más el futuro de la educación de sus nietos que si el dólar cotiza a 20 o 30 centavos más o menos. Por eso aceptó el desafío de presidir la novel Confederación de Cámaras Empresariales que reúne a más de 30 gremiales de hombres y mujeres de negocios y que mañana será presentada en sociedad en el Hotel Sheraton.
"Todo empresario desea que al gobierno y al país le vaya bien"
La deserción de la enseñanza media "es una tragedia", dijo el titular de la Confederación Empresarial