Nacional > Entrevista / Liliam Kechichián

"Uruguay está lejos de ser accesible para turistas con discapacidad"

La accesibilidad es el tema que el Ministerio de Turismo se plantea trabajar desde su novel lugar en el Comité Ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo

Tiempo de lectura: -'

17 de junio de 2018 a las 05:00

Vio los últimos 15 minutos del partido entre Uruguay y Egipto parada por los nervios y es lo primero que le cuenta a El Observador en su despacho sobre el Puerto de Montevideo. La Ministra de Turismo es futbolera y vive con intensidad los partidos de la selección que dirige Óscar Tabárez. Pero además sabe lo que el fútbol representa para el turismo, la marca país y el reconocimiento en el mundo y, desde su lugar, ha buscado explotarlo. Asegura que Uruguay apunta a captar mayor cantidad de turistas de países del océano Pacífico y que el país está "lejos" de ofrecer las condiciones mínimas para un turismo accesible para personas con discapacidades. A continuación, un resumen de la entrevista que El Observador mantuvo con la ministra de Turismo, Liliam Kechichián.

¿Qué representa la selección uruguaya de fútbol para el turismo?
Nosotros venimos diciendo hace mucho tiempo que en los últimos 10 o 15 años Uruguay es más conocido en el mundo en general. No solo por el fútbol. Punta del Este y Montevideo son atractivos importantes. Pero hoy el Plan Ceibal, la trazabilidad de la carne, la agenda de derechos y el futbol son marca país y nos han dado un posicionamiento impresionante en el mundo. También el (ex)presidente (José) Mujica. Especialmente en los países europeos. El fútbol es muy importante para Uruguay Natural, para la marca país, para el posicionamiento de los destinos turísticos que tiene Uruguay. Además, es parte de nuestra identidad.

¿Cómo lo utiliza el Ministerio de Turismo?
El año después del Mundial de Sudáfrica (2010) las búsquedas relacionadas a Uruguay en Google subió 3000%, eso demuestra lo que impacta el fútbol y también (Diego) Forlán como Balón de Oro. La temporada siguiente a Sudáfrica, nosotros hicimos una campaña con Forlán para Europa y también para América que fue realmente muy exitosa. En otra oportunidad, tuvimos que pensar quién le podía hablar a todos los argentinos, que son una sociedad un poco dividida y ahí clarísimamente apareció (el jugador de la selección argentina Javier) Mascherano y el ministerio trabajó con él. Las imágenes después de Sudáfrica nos acompañaron desde 2010 a 2014 en forma permanente en todas las ferias de turismo a las que íbamos.

¿Cómo ve la posibilidad de organizar el Mundial 2030?
Una actividad de la envergadura de un mundial siempre tiene un movimiento de visitantes más que interesante y potencia el destino. En el Uruguay muchas veces hay un hipercriticismo de todo, que se ve en si al David había que haberle hecho lo que se le hizo o no (en referencia a la intervención que realizó la Intendencia de Montevideo). Creo que tenemos derecho a soñar con que podemos organizar un mundial. Obviamente que solo con los sueños no alcanza, después va a haber que trabajar y en eso ya se está trabajando. Hay una comisión organizadora. Puede ser una oportunidad fantástica. Además de todo lo sentimental que puede tener. Esta aprobación de la sede conjunta de Canadá, México y Estados Unidos nos abre una esperanza grande.

¿Uruguay está en condiciones de recibir un evento de ese tipo?
Uruguay solo no podría. Ese va a ser un mundial de 48 países, y se van a precisar 12 sedes. Argentina tendría ocho, Paraguay dos y Uruguay dos. Creo que como se está planteando y, si lo miramos con tiempo, creo que podemos estar en condiciones. Así como estuvimos en el 30, así como muchos pensaron que este país no podía tener una rambla, que no podía tener un Palacio Legislativo, el Sodre recuperado, un Antel Arena. Creo que está bueno soñar con que somos capaces de poder organizar esto. Como organizadores, Uruguay ha pasado pruebas interesantes. El congreso de gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo, es el congreso más importante del mundo y Uruguay fue sede, lo organizó y lo pasó con muy buena nota. Así que creo tenemos que confiar en nosotros.

¿Qué implica integrar por primera vez el Comité Ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo (OMT)?
No soy de las que le da un lugar superlativo a los lugares en los organismos internacionales pero sé que somos un país pequeño y siempre nos cuesta llegar. Esta vez lo sentimos como un reconocimiento a América Latina y a los avances de Uruguay en temas de turismo en los últimos años. Tanto Paraguay como Uruguay vamos a compartir el lugar con Argentina y Brasil, dos años y dos años. La OMT ya nos había dado como ejemplo en 2008, porque Uruguay había seguido creciendo a pesar de la crisis financiera, no solo en visitantes sino en el gasto.
¿Qué temas tiene Uruguay para plantear a ese nivel?
Nosotros no vamos a hacer la plancha. Llevamos los temas de la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en el ámbito del turismo, que si bien para Uruguay no es un gran problema, en el mundo del turismo es algo que hay que atender. También el tema de accesibilidad. Uruguay todavía está lejos de ser un país accesible en el sentido de recibir turistas con algún tipo de discapacidad.
Nosotros teníamos un plan de trabajo que llegaba al 2020. Los cambios vertiginosos del turismo nos llevaron a hacer una actualización y las estamos pensando a 2030. Con ese horizonte, la accesibilidad tiene que ser un tema central. Creo que, hasta ahora, la transformación más importante que ha tenido Uruguay es la descentralización. Hemos dejado de hablar de turismo solo en la costa atlántica y hoy pequeñas poblaciones como Nuevo Berlín, San Javier, Belén, Constitución, San Gregorio hablan de turismo y cuando piensan de qué va a vivir su gente piensan en el turismo. Eso estaba muy fuertemente planteado en el plan estratégico 2020. Si yo sueño con el 2030 y trabajo para hacer realidad esos sueños, los temas de accesibilidad y de la calidad de los servicios, las dos cosas están bastante unidas, tenemos que trabajar mucho.

¿Cuál es el principal desafío que enfrenta el turismo en Uruguay?
Diversificar sus visitantes. Si bien Uruguay ha ido mejorando, porque hemos pasado de 140.000 brasileros a medio millón, teníamos muy pocos europeos y americanos y hoy tenemos 200.000 de cada lugar, teníamos muy poquitos colombianos, eran 3.000 o 4.000 y hoy tenemos 38.000, seguimos siendo muy dependientes del turismo argentino y brasilero. Diversificar el origen de los visitantes es un enorme desafío que tiene el Uruguay. Nosotros en el océano Pacífico, ahora que tenemos vuelo directo con Lima y con Bogotá, estamos trabajando en Perú, en Colombia, en México que son grandes emisores de turistas. Históricamente cuando estos países pensaban en vacaciones miraban al norte. Hoy por muchas razones, entre otras por la relación un poco tensa con Estados Unidos, por primera vez en la historia están mirando al sur de América como destino de sus vacaciones y eso es una gran oportunidad.

¿Cómo analiza la situación económica de Argentina y la suba del dólar?
Los 2.600.000 argentinos que recibimos son más que determinantes. La situación de Argentina la estamos monitoreando día a día, no vemos un impacto muy grande porque la devaluación en Argentina está siendo bastante absorbida por nuestra inflación controlada y su inflación muy despegada. Pero lo tenemos que seguir analizando porque ayer acaban de pedirle la renuncia al presidente del Banco Central, acaban de tomar algunas medidas, porque el dólar estuvo cerca de 28 pesos argentinos, que son 56 uruguayos, y si eso continúa, permanece y se profundiza evidentemente algún coletazo podemos tener.

¿Qué le parece el proyecto del grupo Cipriani y el arquitecto Rafael Viñoly para el hotel San Rafael de Punta del Este?
Lograr una inversión para recuperar el hotel San Rafael siempre me parece positivo. Es un hotel que cumplía un papel muy importante y que está en un lugar bellísimo de la península. Lo que se había presentado era un poco fuera de escala para un barrio jardín y ayer me alegré muchísimo de ver que se escucho la opinión de los entendidos en el tema. Viñoly es un prestigiosísimo arquitecto, estoy seguro que va a poder hacer alguna otra propuesta que dialogue más con ese entorno que es particular y que hay que preservar.

¿Qué efecto puede tener sobre el turismo en Punta del Este?
Recuperar el hotel San Rafael es realmente importante porque durante muchos años fue un ícono del turismo y Punta del Este sigue siendo un lugar muy bien posicionado y puede ser muy importante si se concreta.

¿Puede ayudar a desestacionalizar la temporada de Punta del Este?
El hotel en sí mismo no ayuda a desestacionalizar. Lo que ayuda son las actividades conexas al sol y playa. El problema que tiene Punta del Este es que tiene un turismo altamente estacionalizado pero en estos últimos años ha ido cambiando. Hace unos 8 o 10 años se empezó a tener una mirada más amplia. Se construyó el Centro de Convenciones que permite que entre abril y noviembre, que es el grueso de los congresos en el mundo, haya actividad. Acaba de ser premiado en la feria de congresos de Chile como una infraestructura poderosa e interesante. Punta del Este está teniendo olivos, vinos, bodegas, está teniendo a Garzón, la propia Piriápolis ofrece una oferta diferente. Se empieza a transitar ese camino de ir desestacionalizando uno de los puntos más estacionalizados que tenemos.

¿Qué evaluación hace de los programa de turismo social que lleva adelante el ministerio?
Es altamente conmovedor. Porque cuando uno define teórica y conceptualmente al turismo como un derecho humano, tiene que trabajar para darle la posibilidad a la mayor cantidad de personas. No sabíamos cómo iban a responder. Uruguay ya tenía alguna iniciativa, especialmente en el Banco de Previsión Social o los sindicatos con colonias de vacaciones pero sin saber cómo se gestionaba. Lo que nos pidió el presidente (Tabaré) Vázquez en su primer período de gobierno fue la construcción de un sistema de turismo social en donde el ministerio jugara un papel importante. Y ahí definimos cuatro programas: el trabajo con jubilados y pensionistas, con los trabajadores, con estudiantes y con quinceañeras. Todos esos productos han funcionado muy bien. Tenemos que seguir coordinando con el resto del sistema para construir efectivamente un sistema nacional de turismo social. Hemos encontrado una muy buena respuesta del sector privado, tanto de los restaurantes como de los hoteles para conformar esos paquetes que tienen precios reducidos. El sector privado ha hecho un esfuerzo importante.

Cuando uno ve a una empleada doméstica o a un peón rural que nunca, nunca habían sido atendidos por nadie, se han pasado la vida atendiendo a otras personas, es conmovedor. No me gusta ser lacrimógena pero se te caen las lágrimas de ver que el ocio y la recreación son un derecho humano de las personas y le mejoran la vida.

¿Se va a concretar para uruguayos que viven en Argentina?
Estamos terminando de cerrar los detalles. El martes voy a la inauguración de la embajada nueva en Argentina. Vamos a tener una reunión con el gerente del Banco República (BROU) de allá para cerrar y con nuestro consulado que es el lugar donde se van a escribir. En principio está destinado a jubilados y pensionistas uruguayos que vivan en Argentina y que cobren a través del BROU. Vamos a tener la apertura de que si alguna de esas personas quiere venir acompañado por una persona lo pueda hacer aunque no sean uruguayos.

El diputado colorado Ope Pasquet criticó esta iniciativa y lo comparó con el denominado "voto Buquebus".
La verdad me dio un poco de tristeza. Porque las personas se van a ir a inscribir a nuestra embajada y van a ser seleccionadas por orden de llegada y por orden de pago. Segundo, no le vamos a regalar nada, van a tener que pagar y tercero, yo nunca he visto la política como un sujeto para manipular a las personas. Por eso me cuesta creer que algunas personas reaccionen siempre de la misma manera, con esos temores. En el caso nuestro, nos pueden dar vuelta para arriba y para abajo y no van a encontrar nunca nada que haga pensar que alguna de nuestras políticas tenga ese sentido.

Comentarios