Aunque el anunciado aumento de multas puede ayudar algo como disuasivo a quienes contaminen las vías de agua, el manejo de este problema crítico requiere, antes que nada, calidad de gestión, estrictez de controles y transparencia informativa. Ha pasado a mejor vida la tradicional confianza de la población en la pureza del agua que suministra OSE. La liquidó la acumulación de amenazas a la salud en varias partes del país. Primero fue enterarse de la contaminación de la cuenca del río Santa Lucía, que provee del agua a potabilizar para el consumo de casi la mitad de los habitantes del país. Siguieron el imbebible líquido que salía de las canillas de Maldonado, las denuncias en Canelones y Rocha y la revelación de que en años recientes se ocultó información para no alarmar a la gente pese a la existencia de riesgos sanitarios.
Apremian medidas sobre el agua
Ha pasado a mejor vida la tradicional confianza de la población en la pureza del agua que suministra OSE