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El gobierno argentino está lejos de dar por perdida la batalla contra los fondos buitre a pesar de las adversidades acumuladas este año. La última mala noticia la recibió el viernes pasado cuando la Cámara de Apelaciones de Nueva York ratificó el fallo del Juez, Thomas Griesa, a favor de los acreedores que no entraron al canje (holdauts) y que condena, por ahora, al país a pagar u$s 1.470 millones.

El fallo no sorprendió al Gobierno. De hecho, lo esperaba. Sin embargo, además de seguir el curso legal de apelar la medida, comenzó a evaluar distintas alternativas para poder destrabar una situación que podría llevar a la Argentina a sumar juicios por alrededor de u$s 22.000 millones. Precisamente una de esas alternativas es la de apelar al Tratado de Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones que la Argentina firmó con Estados Unidos en 1991, y que fue promulgado el 21 de septiembre de 1992.

De todos modos, esta situación no parece fácil de aplicar. Los que defienden esta hipótesis sostienen que por los carriles legales normales no se hubiese recuperado la Fragata Libertad, que fue embargada por los fondos buitre el 2 de octubre de 2012 y estuvo retenida en el puerto de Tema, en Ghana, hasta principios de este año. Para levantar el embargo la Argentina no desembolsó un centavo. Lo que hizo fue recurrir al Tribunal del Mar que finalmente falló a favor de la estrategia del Gobierno.

Ahora, una de las cartas que podría aplicar el Gobierno es la de recurrir al Tratado de Inversiones firmado con Estados Unidos. En uno de los artículos dice: “Cualquier controversia entre las Partes relativa a la interpretación o aplicación del presente Tratado que no se resuelva mediante consultas u otras vías diplomáticas, se presentará, a solicitud de cualquiera de las Partes, a un tribunal de arbitraje para que llegue a una decisión vinculante conforme a las normas aplicables del derecho internacional. Salvo acuerdo en contrario entre las Partes, regirán las normas de arbitraje de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI), excepto en la medida en que dichas normas hayan sido modificadas por las Partes o por los árbitros”.

Otra de las opciones que podría poner en práctica el Gobierno es la de canjear Bonos Ley Nueva York por Bonos Ley Argentina. En este caso, los abogados consultados por El Cronista dijeron que esta situación se puede dar para proteger a los bonistas que entraron al canje.

Sin embargo, también aseguraron que no es fácil convencer a un ahorrista que aceptó regirse por la ley estadounidense a que ahora acepte bonos bajo otra ley. El juicio por la deuda pública en Nueva York forma parte de una larga batalla legal encarada por fondos buitre, que exigen el pago de bonos en default. Luego de los canjes de deuda de 2005 y 2010, que obtuvieron una adhesión del 93% del total de acreedores e implicaron quitas de hasta el 75% de capital y ahorros de intereses, una porción minoritaria de bonistas decidió entrar en litigio con la Argentina.

Entre esos bonistas están los fondos buitre, que en realidad, en gran medida compraron la deuda cuando ya estaba en default, luego de finalizados los canjes.

Esos fondos decidieron recurrir a la Justicia de Estados Unidos reclamando el pago del 100% de sus acreencias –alrededor de u$s 1.470 millones.

El juez de Primera Instancia del distrito de Nueva York, Thomas Griesa, falló en 2012 en favor de los fondos buitres, dictando el pago del total de los bonos.

Anoche, en el programa 6,7,8 que emite la Televisión Pública, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, no habló de ninguna estrategia para seguir la guerra con los fondos buitre. Lo que sí dijo fue que “no se les pagará algo distinto” a lo que se acordó con el 93% de los acreedores del país, pese al rechazo de la Corte de Nueva York ante la oferta presentada para cumplir con el plan establecido.

Asimismo, remarcó que el Gobierno fue el que “desendeudó al país” y recordó que “este fallo es como consecuencia de que los fondos buitre tienen bonos que los habilita a hacer juicios contra la Argentina y los cuales fueron emitidos por Domingo Cavallo en el menemismo, José Luis Machinea, Roque Fernández, el segundo Cavallo, el del megacanje”.

El ministro consideró que el fallo le tira a los argentinos “el 2001 por la cabeza tras conocerse el viernes la sentencia favorable de la Corte de Nueva York a los fondos buitre.

Arreglamos el corralito, estamos pagando u$s 2.070 millones el 12 de septiembre, y hemos pagado una enorme cantidad de plata lo que nos hizo pasar del 160% de deuda de PBI al 10% en la actualidad”, añadió Lorenzino.

Por su parte, el viceministro de Economía, Axel Kicillof, explicó que “si se da lugar a lo que piden los fondos buitre tendrán una catarata de todos los que entraron a la reestructuración que van a reclamar.

“A diferencia del slogan de los ’90, de primero pagar para después crecer, lo que hacen los gobiernos de Néstor y Cristina es primero crecer para después pagar. Por eso tenemos crecimiento con inclusión y capacidad de pago, hemos cumplido uno tras otro todos los vencimientos de esa deuda reestructurada”, indicó.

Por último, Kicillof aseguró que quieren ‘pagar la deuda‘, pero añadió que “lo impiden desde sectores recalcitrantes y muy especulativos del sector financiero”.

No estamos en lucha contra el sistema capitalista, venimos a pagar la deuda, que es lo que nos impiden desde sectores recalcitrantes y muy especulativos del sector financiero. Es ilegal en Argentina pagarle más a los fondos buitre que a los que entraron a canje”,
concluyó.

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