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La realidad de la economía y los desafíos que enfrenta el flamante gobierno que encabeza el presidente Mauricio Macri fueron el centro de la conferencia que dictó ayer el exviceministro de Economía y Producción de Argentina, Gastón Rossi, en el marco de la celebración del Día del Exportador.

El experto advirtió que Uruguay no debería esperar una liberación inmediata del comercio, porque si bien no habrá un esquema tan generalizado como lo era el de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) que caerá a fin de año, sí habrá otras herramientas para administrar el comercio el próximo año. "No hay que pensar en una liberación inmediata. Van a existir inevitablemente mecanismos de administración del comercio que probablemente sean más claros, más transparentes", sostuvo Rossi.

Los industriales uruguayos sufrieron la impronta de la agudización del modelo kirchnerista durante la segunda administración de Cristina Fernández.

Entre 2003 y 2007, las exportaciones uruguayas a ese destino crecieron a una tasa media superior a 7%.

En cambio, desde 2011 se registró un cambio en los vínculos comerciales con el vecino país, de la mano de las políticas proteccionistas aplicadas, que tuvo consecuencias directas en las exportaciones uruguayas. En 2011, año que comenzaron a aplicarse las DJAI, eran 512 las industrias uruguayas que exportaban a ese mercado, de las cuales 212 lo hacían por montos superiores a los US$ 100 mil anuales. Cuatro años más tarde, el número de empresas que ingresa a ese mercado bajó a 302 y solamente 143 registran exportaciones superiores a los US$ 100 mil en los últimos 12 meses, según la Cámara de Industrias.

Devaluación y cepo

Con relación a la devaluación de la moneda que deberá procesar el nuevo gobierno, el economista reiteró que es inevitable y aclaró que lo que genera dudas es cuál será el "ritmo de desmantelamiento" del cepo cambiario. Para el experto, si el año 2016 termina con un tipo de cambio en 16 pesos y una inflación en 35% o 40% el gobierno "estaría muy contento".

"La administración política de esta secuencia de reacomodamiento de los desequilibrios acumulados no es trivial para un gobierno que no es peronista y que está en minoría parlamentaria en las dos cámaras", apuntó.

En otra parte de su intervención, Rossi indicó que pensando desde la lógica de un país como Uruguay ubicado entre dos países grandes como Brasil y Argentina con devaluaciones, y que muy difícilmente crezcan, lo que habría que pensar es "cuál es el margen que va a tener el Banco Central para poder eventualmente revertir la situación de atraso cambiario", añadió.

Sobre la liberación inmediata del cepo cambiario, consideró que si bien tiene atractivos como corregir con rapidez para que el costo en materia de actividad se pague en 2016 y la economía llegue en crecimiento a las elecciones legislativas de 2017, también tiene riesgos que sería "un error "subestimar", tales como no conseguir previamente los dólares.

"El banco central no tendría espaldas para intervenir y ponerle un techo a la sobrerreacción inicial del mercado", apuntó. Explicó que el sector privado solo vende dólares cuando ve que baja, por lo que si se va a 15 pesos "lo natural" es que espere que se vaya a 18 pesos. "Ahí el único que se pueda parar por encima de eso es el banco central, como hizo en 2002", insistió.

Además, un traslado rápido a precios en los meses previos a las negociaciones salariales podría complicar esa dinámica.

Pese a las dificultades "enormes" que la administración de Macri debe enfrentar en varios frentes, para Rossi es la transición menos compleja desde 1983, esencialmente por el bajo endeudamiento externo que tiene el país.

El 2016 será un año desafiante

Para la Unión de Exportadores, el 2016 será un año desafiante. Se considera que el 2015 fue "difícil" y cerrará con una caída de colocaciones en torno al 15%. En ese contexto, se entiende clave avanzar en materia de competitividad e inserción internacional con acuerdos comerciales, para de esa forma poder recuperar los volúmenes del pasado. La economista María Laura Rodríguez, a modo de ejemplo, sostuvo que las proyecciones de crecimiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el próximo año marcan que de los 188 países que integran el organismo, solo ocho tendrán una caída. "Tenemos que buscar la manera de acercarnos a esos países que en algunos casos crecen a niveles como las tasas chinas de antes", apuntó.
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