Las negociaciones con el equipo técnico del FMI avanzan rápidamente con el objetivo de resolver los desembolsos pendientes de DEGs para pagar al organismo y aliviar la presión sobre la emisión monetaria, que ha excedido el límite establecido por el Fondo para todo el año 2023.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ya recibió cerca de $1,8 billones en concepto de Adelantos Transitorios, prácticamente alcanzando el límite establecido por su Carta Orgánica, y ha iniciado el financiamiento a través de Transferencias de Utilidades con un primer giro de $150.000 millones.
Con el fin de acelerar las negociaciones, el titular de Economía y precandidato a presidente, Sergio Massa, sumó a su secretario de Hacienda, Raúl Rigo, a la comitiva.
Rigo, administra la caja del Tesoro desde la gestión de Martín Guzmán, y desempeñará un papel clave en la explicación de las limitaciones en el ajuste fiscal y el riesgo de empeorar la estanflación si se deteriora aún más el frente fiscal.
El objetivo de Massa es que el FMI reconozca que el Gobierno ha cumplido con el ajuste fiscal comprometido en el acuerdo original durante la primera mitad del año, y que cualquier desviación de las metas se debe directa o indirectamente a los impactos fiscales generados por la histórica sequía, que algunas consultoras estiman en hasta el 1,5% del PBI.
Sin embargo, el Fondo no estaría dispuesto a realizar más desembolsos en una economía cuya capacidad de pago se ha visto afectada por la caída de las exportaciones, y exige más ajustes para restablecer la solvencia.
"El equipo del FMI y una delegación argentina comenzaron las reuniones técnicas presenciales esta tarde en Washington D.C., para avanzar en la quinta revisión del programa respaldado por el Fondo. Se espera que estas reuniones continúen durante los próximos días", confirmó el FMI mediante un comunicado oficial
Argentina se encuentra presionada por los vencimientos acumulados de USD 2.600 millones a finales de mes y los próximos vencimientos el 1 de agosto. La suspensión de actividades durante las vacaciones de verano en el hemisferio norte en la primera quincena de agosto podría interpretarse como una injerencia política del FMI que afectaría la estabilidad macroeconómica de cara a las elecciones primarias (PASO) del 13 de agosto. La rápida falla del acuerdo de 2018 generó un daño reputacional para el Fondo que la directora, Kristalina Georgieva, desea evitar empeorar.