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Este domingo 5 de febrero comenzó la cosecha de arroz de la zafra 2022/23, informó a El Observador el presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Alfredo Lago. Como sucedió en la campaña pasada, la trilla se inauguró en Mones Quintela, en Artigas, en la chacra de Karol Pinczak.

Como es tradición en la familia, los Pinczak comenzaron su cosecha un domingo para que este lunes a primera hora los camiones llegaran al molino.

Twitter ACA Se prevén buenos rindes, similares a los de la campaña pasada.

Para esta zafra sembraron 1.420 hectáreas y la trilla "pinta bien", comentó el productor a El Observador. Todavía no tiene una estimación del rendimiento promedio que obtendrá cuando concluya la cosecha, pero espera que sea similar a la de la zafra pasada (9.500 kilos por hectárea), "o un poquito mayor".

A nivel nacional se sembraron 160 mil hectáreas de arroz, según estimaciones de la ACA, y aún no se tiene una previsión de rendimiento, aseguró el presidente de la gremial.

En esta campaña, dado el escenario de déficit hídrico acumulado, una dificultad a la que se enfrentaron los arroceros fue un aumento del 20% en el consumo de agua.

"Está muy complicado. El consumo de agua este año fue algo impresionante. Por la evaporación el agua de las represas baja sola, sin que uno abra las compuertas. Estamos cuidando hasta la última gota", sostuvo Pinczak, y contó que en algunos campos la situación es tan complicada que se está haciendo un "riego intermitente", es decir, se riegan dos o tres días y las represas se cierran. Eso puede afectar a la calidad del cultivo, advirtió.

Este cultivo se realiza 100% bajo riego (desde represas o cauces de agua, como lagunas o ríos) y debido a la sequía la planificación del riego fue un motivo de preocupación. Por cada hectárea sembrada se utilizan 12 millones de litros de agua.

En la chacra de Pinczak la mayor parte del riego se realiza con agua del río Uruguay.

La falta de agua "en rendimiento algo se va a notar en esta zona. No sé bien si alguien puede llegar a perder algo de área, pero varios productores me han dicho 'no sabemos qué hacemos, si seguimos, si abandonamos una parte', pero siempre estamos con la esperanza de que llueva", destacó.

Buena calidad

Si bien al inicio el frío de octubre y setiembre afectó, el cultivo se implantó bien y en lo que refiere a sanidad no tuvo problemas.

El productor artiguense espera que la calidad del arroz sea buena, incluso mejor que la que se logró en la campaña 2021/22, en la que hubo altas temperaturas ("golpes de calor de 40°", dijo), pero algunos chaparrones. El shock térmico hizo que en las primeras trillas apareciera mucho arroz quebrado, pero este año no se espera que pase eso, porque "no llovió nunca".

La zafra pasada cerró con una siembra de 163.800 hectárea y una producción de 1,5 millones de toneladas. En total se produjeron 9.230 kilos por hectárea, 184 bolsas de arroz, según datos de ACA.

La gremial informó que fue la mayor producción de la última década, se recuperó área de siembra y los promedios de rendimiento estuvieron por encima de los últimos 10 años. Además, en toda la cadena aumentaron los puestos de trabajo.
 

Gentileza Karol Pinczak En el campo de la familia Pinczak se sembraron 1.420 hectáreas esta zafra.

En Uruguay y Paraguay

Además de las 1.420 hectáreas sembradas en Artigas, Pinczak sembró 1.100 hectáreas de arroz en Paraguay, país donde produce el cultivo hace cinco años.

Allí ya se realizó más de la mitad de la trilla y la calidad "es muy buena". A diferencia de en Uruguay, temperaturas por encima de los 40° y lluvias "casi siempre" son algo frecuente, por lo que el shock térmico (que incide en la calidad del grano) es más común.

En esta cosecha se ve entre 59 y 60% de entero, detalló el productor, porcentaje "similar al de Uruguay", además, "está muy bien de blanco", añadió.

Los rindes son similares a los de la cosecha pasada, en la que por hectárea se produjeron 9.000 kilos, informó.

 

Temas:

cosecha de arroz 2022/23 Arroz Artigas Mones Quintela

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