El economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Guillermo Perry, destacó este miércoles los avances que se han registrado en la región en las reformas del sistema de pensiones, aunque señaló que aún hay materias pendientes.
Perry explicó que el balance de las reformas en los distintos países ha dependido de una serie de factores, y que el caso que hasta ahora parece que está cosechando más éxitos es el de Chile, el primero en aplicar este tipo de reformas en la década de 1980.
A juicio de Perry, este es un problema importante, puesto que en muchos países el porcentaje de la población activa que contribuye al sistema de pensión es muy bajo, lo que hace que aumente el riesgo de que en el futuro exista una importante número de ancianos viviendo en la pobreza.
Otro elemento en que el economista ve algunas deficiencias en el sistema es en el asunto del total de contribuciones obligatorias, que en muchos casos estima que es muy alto.Junto con disminuir esta porción obligatoria, el economista cree conveniente que se incremente el componente voluntario de las contribuciones a los planes de jubilación.
Uno de los puntos en que más hincapié hizo el economista fue en la necesidad de que las reformas al sistema de pensiones vengan acompañadas de una sólida posición fiscal para evitar turbulencias en el corto plazo.
Perry dijo que esto se aplica tanto a los países que ya muestran déficit asociados al pago de pensiones o a los que esperan tenerlos en el futuro en la medida que cambie su composición demográfica.
Aunque destacó el modelo chileno, Perry dijo que no se trata de un sistema que se deba aplicar en su totalidad en otros países, puesto que también tiene materias en las que podrían haber cambios.
Perry opinó que hoy en día, con el desarrollo de la industria financiera en muchos países de la región, el manejo de los sistemas de pensiones no tiene porqué estar restringido a operadores independientes.
(EFE)