Brasil le pone algo de suspenso al mercado mundial de la soja
Las posibles pérdidas por déficit hídrico compensan presiones bajistas por mayor oferta argentina
Por Blasina y Asociados, especial para El Observador
El clima en Brasil le puso algo de emoción al mercado internacional de soja, que tiene la contraparte bajista de un incremento en la oferta argentina de la oleaginosa tras la rebaja en la retención y la devaluación del tipo de cambio. Las potenciales pérdidas de producción en Brasil deberán ser significativas (y eso recién se verá en las próximas semanas) para contrarrestar un contexto mundial de oferta holgada.
Desde hacía semanas que el mercado internacional observaba los reportes sobre déficit de lluvias en regiones productoras claves de soja en Brasil, aunque todavía sin prender luces amarillas. En la tercera semana de diciembre las alarmas comenzaron a escucharse algo más fuerte con ajustes a la baja en las proyecciones de cosecha. Sobre el jueves 17 y viernes 18 hubo ajustes en los modelos climáticos "sacando" las lluvias previstas.
Todavía es temprano para proyectar una corrección muy negativa en la oferta brasileña, pero será uno de los temas a observar en lo que resta del año y en las primeras semanas de 2016. Para la semana de la Navidad se esperaban algunas lluvias irregulares, por lo que el mercado seguirá volátil con fuerzas que se mueven claramente bajista como la mayor oferta prevista en Argentina, el derrumbe en el precio del crudo y la devaluación en China.
Hasta comienzos de diciembre tanto el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) como las oficinas del gobierno brasileño no consideraban una reducción en sus pronósticos de producción para Brasil. El miércoles 9 de diciembre el USDA mantuvo su proyección de cosecha brasileña en 100 millones de toneladas frente a 96,2 millones de la campaña anterior. El viernes 11 la estatal Compañía Nacional de Abastecimiento ajustó marginalmente al alza su pronóstico de cosecha (de 102 millones a 102,4 millones de toneladas) debido a una revisión en la superficie efectivamente implantada.
El lunes 15 el Instituto Matogrossense de Economía Agropecuaria (IMEA) recortó en 1 millón de toneladas a 28 millones de toneladas su proyección de producción para el principal estado sojero de Brasil. El viernes 18 el IMEA divulgó una encuesta sobre la condición de los cultivos de la oleaginosa en base a una encuesta entre 400 actores de la cadena. De acuerdo a ese sondeo, el 20% del área sembrada estaba en condición pésima y el 23% en condición mala. Un 25% del área se encontraba en estado regula con 32% en condición buena o excelente. El mismo viernes La Federación de Agricultura de Goiás (el cuarto estado productor de soja) redujo su pronóstico de cosecha de 10,4 millones a 9,8 millones de toneladas. Ya hay consultores en Brasil que vienen ajustando sus estimaciones ubicando la producción por debajo de 100 millones de toneladas.
La influyente publicación Oil World estimó probable que la producción en Brasil se ubique en un rango sobre 95 millones de toneladas aunque señaló que la amplia oferta global tras una cosecha récord en Estados Unidos y la amplia disponibilidad en Argentina moderarían el impacto alcista sobre los precios de la oleaginosa.