Chumbitos compañeros para Astori
El ministro de Economía sufre el asedio de la caja del Estado, de la que se erigió en guardián
Cuidado, ahí vienen los nuestros!". Esa frase, cuyo rastro original se puede encontrar en la política española, ha sido utilizada en público un poco en broma por el senador frenteamplista Marcos Carámbula al referirse a la interna de la coalición.
Y mientras el vicepresidente Raúl Sendic concentra todo el fuego opositor, el que aparece complicado es el jefe del equipo económico,
Danilo Astori. Erigido en guardián de la caja pobre del Estado, las murallas sufren el asedio de compañeros que parecen no resignarse a que las vacas perdieron quilos.
Aunque la economía exhibe síntomas de recuperación y la perspectiva es que este año crezca por encima del 3%, lo cierto es que los sectores dinámicos no son los creadores de empleo y la incertidumbre no cede. Tal vez el repunte del dólar y permita una ayuda a las exportaciones y quizá en el futuro próximo se aflojen las tensiones, pero la actitud de la plaza es de cautela y poco riesgo.
El líder de
Asamblea Uruguay hace lo que debe frente al agujero que recibió en herencia. A pesar de las promesas electorales respecto a que no habría más impuestos ni ajustes, eso es, precisamente lo que está haciendo. El gobierno no tiene plata, un déficit de 3,4% del PIB y, según el economista Ernesto Talvi, la perspectiva de perder el grado inversor en 2020 si se sigue financiando el gasto con endeudamiento. En vez de cero erogaciones, el gobierno propuso aumentar las erogaciones en US$ 62 millones para una educación que no adelanta y cuyos funcionarios tampoco agradecen. La creatividad reinante en el edificio de Paraguay y Colonia llevó a proponer un impuesto a las importaciones –la tasa consular– que Argentina y Brasil resisten, tributos a las rifas de Arquitectura y Ciencias Económicas y hasta un gravamen a las compras en Internet.
La mejor carta para bajar sustancialmente el déficit fue la propuesta de una reforma de la
caja militar para cortar la sangría de casi US$ 500 millones anuales que el sistema jubilatorio cuesta al conjunto del Estado. Pero primero fue el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, que recortó el impacto fiscal de esa iniciativa y ahora el expresidente José Mujica virtualmente la paró y mandó a guardar al proponer una reforma integral de las Fuerzas Armadas. Es un enfoque válido.
Y fue el presidente Tabaré Vázquez quien decidió plantear una solución a las casi 30 mil personas con alrededor de 50 años que se ven perjudicadas por el sistema jubilatorio mixto, quien encontró en el ministro de Trabajo su principal fogonero.
Según el presidente de República AFAP, esta propuesta costará US$ 200 millones al año. Aunque el impacto comenzaría en 2022/2023, es una cifra alta para previsionar. La rebaja del gasoil en 8% promovida por Industria también fue más allá de las intenciones de Economía.
Y para rematar, la lista 711 de Sendic –sí de Sendic– emitió un documento en el que cuestiona carencias de la política económica, señala caída de la inversión en 2016 y critica el manejo de la deuda.
Todos los días le tiran chumbitos, le esconden la merienda y lo excluyen de los juegos, pero Astori sigue, en silencio, haciendo su trabajo.