Cocineros alientan a donar comestibles para poder preparar viandas
Gastrónomos se reúnen para elaborar platos nutritivos y asistir a quienes más lo necesitan; ya tienen experiencias en el interior del país
“Si nos decían como íbamos a estar al día de hoy nadie lo hubiese creído, el mundo se paró, estamos expectantes de lo que sucederá mañana. Las cocinas y restaurantes apagaron las luces, los fuegos y cerraron las puertas”, escribía a principios de abril en su cuenta de Instagram Martín Lavecchia. Y en esa misma publicación, el chef alentó a los cocineros y colegas del rubro a aliarse bajo un mismo objetivo: “Mantener los fuegos prendidos”.
Dado el estado de emergencia sanitaria, la crisis económica que impide que muchos uruguayos tengan qué comer y la paralización de la alta cocina, un grupo de gastrónomos locales decidieron poner sus conocimientos y trabajo a disposición de los que más lo necesitan. Fue así que Lavecchia, junto con la pastelera Lucía Calasso, el chef Aurélien Bondoux (La Bourgogne) y el productor de Mieles del Este, Pablo Artigas, se unieron para crear El fuego prendido, una alianza solidaria que involucra a cocineros, productores y trabajadores del rubro gastronómico y hotelero de Uruguay.
Gentileza El fuego prendido La iniciativa está en marcha desde hace dos semanas en Salto –donde el chef Martín Martinicorena cocina para 38 niños del medio rural–, una semana en Punta del Este, con Bondoux a la cabeza y varios cocineros de la zona, y más de un mes en Canelones, donde la cocinera y productora Laura Rosano trabaja de forma continua.
La idea de los cocineros consiste en entregar viandas en puntos estratégicos y asistir a ollas populares –enseñando las pautas de bromatología, normas de seguridad, técnicas de cocina y consejos de conservación y aprovechamiento de las materias primas, por ejemplo–.
Pero en Montevideo no obtuvieron una respuesta positiva por parte del Ministerio de Desarrollo Social respecto a la asistencia en ollas populares. Calasso contó que se contactaron con el organismo estatal para funcionar como nexo entre ellos y las ollas, pero les dijeron que lo que buscaban era desestimular la realización de las ollas populares.
La experiencia de El fuego prendido en Punta del Este marcha viento en popa y cuenta con el apoyo de la Intendencia de Maldonado y del The Grand Hotel, que presta sus instalaciones para producir las viandas. Al momento, la asistencia abarca a unas 200 personas. Pero en Montevideo -donde las viandas van a ser distribuidas en distintos puntos de referencia barriales coordinados por la ONG Arerugua-, la organización todavía no consigue reunir las donaciones suficientes para llevar adelante la entrega de alimentos.
La primera tanda de unas 100 viandas en la capital saldrá esta semana. Pero faltan colaboraciones para que el proyecto logre la continuidad.
“Somos todos cocineros o productores que creemos que en este tiempo donde las cocinas están paradas y los cocineros estamos metidos en nuestras casas podemos aportar algo bueno en el medio de un escenario que es complicado para todos”, contó Calasso y subrayó que el foco de El fuego prendido está en lograr una cuota alimentaria completa en quien reciba la vianda.
De hecho, en Punta del Este la iniciativa cuenta con la asistencia de una nutricionista y las viandas que se entregan consisten en platos bien variados como el pastel de pollo y espinacas, polenta al horno con salsa boloñesa y pesto, zapallitos rellenos, estofados completos y tacos con carne y vegetales. En Montevideo, los cocineros van a comenzar elaborando comidas de olla pero buscan seguir luego por la misma línea variopinta de Maldonado.
Calasso destacó que El fuego prendido busca generar platos nutricionalmente favorables en los que, además, se intente generar el mínimo posible de desperdicios alimenticios, una tendencia que en la alta gastronomía crece cada vez más.
“Martín dice que somos cocineros sin importar el marco”, dijo la pastelera, aunque admitió que en este contexto salir de la rigidez del servicio al que están acostumbrados también hace que el trabajo sea más distendido.
Gentileza El fuego prendido Cómo colaborar
El fuego prendido cuenta con más de 150 voluntarios distribuidos en distintas tareas que van desde la producción de platos hasta la entrega de viandas, pero para ponerse en marcha con continuidad en la capital lo que más se precisa ahora es materia prima. Cualquier colaboración de frutas y verduras, carnes, lácteos y alimentos secos será de gran ayuda para la iniciativa.
Más allá de lo beneficioso que sería para los cocineros que alguna marca se sumara al proyecto, Calasso alentó también a la colaboración de particulares. “De repente se pueden juntar entre tres o cuatro vecinos y juntan algunos kilos de arroz. Y todo eso es bienvenido”, agregó.
A su vez, se pueden donar productos de higiene como hipoclorito, jabón, esponjas y alcohol.
Para colaborar, los interesados se pueden comunicar a través del mail o por mensaje de WhatsApp al 091437576. Además, están abiertas las cuentas en Red pagos N° 72481 y en Abitab N° 109587 para cubrir viáticos de los voluntarios y la compra de insumos indispensables que no hayan sido donados.