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Dos uruguayos estuvieron una semana atrapados en condiciones "inhumanas" en un aeropuerto de Indonesia

Fueron deportados a Jakarta desde Bangkok por no haber ingresado con una visa y viven en la terminal hace una semana

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10 de julio de 2018 a las 05:00

Cuando Rocío Mihura y Julio Wan Velthoven comenzaron su aventura asiática el 6 de marzo de este año nunca pensaron que iban a terminar retenidos en el aeropuerto de Indonesia. Después de conocer Vietnam e Indonesia el próximo destino en su itinerario de viaje era Bangkok y Nueva Deli, desde donde retornarían a Montevideo.

La pareja había ingresado a Indonesia sin visa, cuando requerían de ese documento para visitar el país. Según el relato de Agustina Torres, hermana de Mihura, la pareja pudo ingresar en el país asiático y hacer su paseo. Sin embargo, cuando llegaron a Bangkok ahí les comunicaron que debieron haber ingresado en Indonesia con una visa y, por esa razón, los deportaron hacia el país de origen. La pareja se encuentra allí hace siete días.

Al llegar al aeropuerto Soekarno Hatta en Jakarta les quitaron sus pasaportes y los ingresaron a una habitación en donde están todos los deportados. Ellos se negaron a quedarse ahí y decidieron permanecer en la sala de espera del aeropuerto, pensando que iban a estar retenidos unas pocas horas.

Pero no fue así y hace una semana que están "viviendo" en el aeropuerto. Duermen sobre un pedazo de cartón y una alfombra que consiguieron en el lugar, en algún rincón que los resguarde de las bajas temperaturas. Uno de los hombres de seguridad les dio un sarong, un típico pareo de Indonesia, para que puedan cubrirse del frío.

En cuanto a la comida, migraciones solo les da una en todo el día y algunas veces la gente de limpieza les alcanza algún pan para saciar el hambre. "La situación en la que están es inhumana", dijo Torres, quien está en constante comunicación con ella. "Cuando les ataca el frío y el hambre mi hermana pelea para que le den comida", agregó.

Cuando los detuvieron no les dieron ningún motivo. Pedían explicaciones y en lugar de responderles en inglés lo hacían en indonesio, por lo que no entendieron lo que estaba pasando. También les sacaron los celulares y estuvieron incomunicados unos días. La madre de Mihura la llamó justo en el momento donde le habían quitado el celular a su hija, y se escuchaban los gritos de fondo para que le devolvieran el teléfono.

La familia de Mihura decidió hacer pública la situación a través de Twitter mediante la publicación de una foto de la pareja y de una serie de tweets explicando la problemática.


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Desde la cancillería les dijeron a sus familias que el cónsul honorario en Indonesia estaba en contacto con ellos. Sin embargo, Mihura y a Wan Velthoven nunca lo han visto. "A lo mejor el cónsul se está ocupando desde su lugar, pero directamente con ellos no ha hablado nadie, están solitos ahí", dijo Torres. También les dijeron que el cónsul envió una carta a la aerolínea porque fue la que cometió el error de dejarlos entrar a Indonesia sin visa.El gobierno uruguayo tomó la decisión de abrir una embajada en ese país recientemente.

En la misma situación de Mihura y Wan Velthoven hay ugandeses que se iban a retirar este lunes, pero sus pasaportes se perdieron en migraciones por lo que tendrán que seguir esperando. Incluso ya le había pasado lo mismo a una arquitecta uruguaya, que estuvo retenida un mes. Según Torres, "es moneda corriente que retengan gente, porque lo que quieren ellos es plata". También le pasó a un italiano, pero solo estuvo 24 horas y el gobierno de Italia lo pudo sacar ahí. "Cancillería está al tanto de la situación pero no hemos recibido ninguna respuesta de cómo podemos accionar", dijo Torres.

Al Estado uruguayo le saldría U$S 2.000 repatriar a Mihura y a Wan Velthoven, pero para su familia el dinero no es lo más importante. "Los queremos ya acá. Están en condiciones horribles", dijo Torres. Pero, según dice, no han tenido una respuesta clara y concreta de parte del ministerio de cuando los van a a sacar de ahí.

La recomendación de Cancillería es que se mantengan tranquilos porque si se desacatan pueden llevarlos presos y el problema pasa a ser mucho más grave. Este martes la familia de Mihura tendrá una reunión en cancillería para que le expliquen la situación en la que se encuentra su hija y para poder traerlos de nuevo a Uruguay.


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