El Ejército se convirtió en "la rueda de auxilio" del gobierno
El ministro de Defensa apoyó que los militares den una mano cuando se los necesite
Un grupo de soldados del Batallón de Infantería número 7 se levanta a las 5 de la mañana para lavar las hortalizas, cortar papas y carne y así empezar la preparación de un almuerzo que servirán al mediodía a cientos de personas que la crecida de los ríos desplazó de sus hogares de Salto.
Esa misma situación se repite en otros departamentos inundados donde el Ejército levantó carpas para dar una mano a la población civil que quedó bajo agua.
No son tareas típicas del Ejército –que prepara más a sus hombres para la defensa armada del país- pero últimamente se les ve bastante en esos menesteres.
Ayudan a los inundados; a los bomberos para apagar incendios; ponen los helicópteros y pilotos a disposición; van a rescatar gente al mar y salvan vidas. También controlan la deforestación y la contaminación; transportan enfermos y llevan agua a productores y familias en tiempos de sequía.
Lo último que tuvieron que hacer fue levantar la
basura de Montevideo, a pedido del Intendente
Daniel Martínez –que por los camiones rotos y un conflicto con los funcionarios – no pudo utilizar los servicios municipales para limpiar los contenedores.
En el gobierno anterior, dirigido por Ana Olivera, también se recurrió a los uniformados en medio de un diferendo con los municipales.
Integrantes de
Adeom repudiaron la convocatoria a los militares para una tarea típicamente municipal y en su asamblea del lunes hablaron de traición de parte de las autoridades, según lo reportó el diario El País.
Sin embargo, los militares recibían en los barrios el aplauso de la población que los alentó al verlos con las palas. Un comunicado del Ejército destacó la "buena disposición y muestras de agradecimiento con la que fueron recibidos por los ciudadanos".
En la izquierda, algunos sectores no lo pueden creer. Es que desde su creación en 1971, el Frente Amplio, liderado entonces por el general Liber Seregni, mantuvo un enfrentamiento con los militares que poco después, en 1973 dieron un golpe de Estado.
Desde entonces, izquierda y Fuerzas Armadas se manejan con recelo. Hasta hoy, desde el Frente Amplio se reclama recortar más el presupuesto de Defensa y seguir achicando el número de efectivos que desde el retorno de la democracia en 1985 se fue acortando.
"Hay mucha gente que no le gusta que la Fuerzas Armadas hagan esto (levantar la basura). No se por qué", afirmó ayer el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro.
En declaraciones al programa En Perspectiva de radio Oriental, afirmó que los ejércitos de todos los países hacen ese tipo de actividades cuando el país lo demanda.
"El Ejército en todos los países del mundo es un comodín, es la rueda auxiliar del auto, está para usarse cuando todo lo demás fue superado", afirmó Fernández Huidobro.
La semana pasada, mientras los soldados recogían la basura, el comandante en Jefe del Ejército, Guido Manini Ríos, comentó a El Observador que su fuerza "no se puede reducir ni en un solo hombre porque ya está en un mínimo crítico". Incluso en tiempos de críticas que surgen del oficialismo, Manini Ríos afirmó que las tareas que realizan muestran "la necesidad de contar con un Ejército sin reducciones y equipado".
La discusión se trasladó ahora a determinar si los soldados que trabajaron limpiando la ciudad deben recibir una paga extra a los $ 11 mil que reciben de sueldo. Lo que no se discute es que la izquierda –a la que el ministro de Defensa le pidió en julio pasado no estigmatizar a los militares– cuando se ve en problemas recurre a los uniformados.