Darío "Pipa" Benedetto rompió el maleficio y luego de 10 partidos pudo volver a convertir para Boca Juniors.
Darío "Pipa" Benedetto rompió el maleficio y luego de 10 partidos pudo volver a convertir para Boca Juniors.
Lo hizo nada menos que para ganarle el superclásico a River Plate por 1-0 con un gol de cabeza en el que los centrales rivales lo marcaron muy mal.
La celebración con muchos de sus compañeros trepados al alambrado junto a él, quedó como una foto para la historia.
"Le doy muchísima importancia a este gol, soñaba un partido así. Son rachas que tienen los delanteros, me mantuve tranquilo, mis compañeros me dieron la confianza, y en lo individual estoy muy contento por el gol. En lo colectivo, fuimos superiores", dijo el goleador del superclásico.
Respecto a la racha de 10 encuentros sin convertir, el Pipa Benedetto sostuvo que "todo pasa. Fuerte de la cabeza como siempre. El grupo está más unido que nunca, manejamos 85 minutos el encuentro y merecimos ganar".
Con relación al festejo, haciendo gestos de que la gente habla y habla, indicó: "Festejé así porque hablan mucho (cuando los goles no llegan). Me encanta cuando puedo cerrarle la boca a todos. En las buenas y en las malas estamos muy juntos".