El gobierno de Brasil puso en marcha la nueva normativa que le pone un tope a los intereses y punitorios de las tarjetas de crédito, en el marco de la política de presidente Luiz Inácio Lula da Silva para reducir el endeudamiento de las familias.
El gobierno de Brasil puso en marcha la nueva normativa que le pone un tope a los intereses y punitorios de las tarjetas de crédito, en el marco de la política de presidente Luiz Inácio Lula da Silva para reducir el endeudamiento de las familias.
En 2023, los intereses por morosidad en las tarjetas de crédito de Brasil, principal economía de América Latina, ascendían al 461% anual.
Según la nueva norma, los intereses no podrán superar el 100% de la deuda.
La medida se inscribe en el programa "Desenrola" ("Desatando") que permitió a casi 11 millones de personas renegociar en hasta 95% pequeñas deudas con las entidades bancarias, una de las principales promesas de campaña de Lula para la clase baja y la clase media.
La medida, impulsada para reducir el endeudamiento de las familias, está establecida en el programa “Desenrola Brasil” aprobada el año pasado y sancionada en octubre por el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
Según dijo el mismo presidente a fin de año, hasta ahora el programa permitió que más de 10,7 millones de personas renegocien sus deudas bancarias, con descuentos de hasta el 98,6%.
De esa manera, todas esas personas quedaron libres para poder acceder a créditos, explicó Lula en sus redes sociales, sobre lo que fue una de las principales promesas de campaña para la clase baja y la clase media.
En 2023, los intereses por morosidad en las tarjetas de crédito de Brasil, principal economía de América Latina, ascendían al 461% anual, y según la entidad de evaluación de crédito Serasa Experian, 71 millones de brasileños estaban con morosidad en algún tipo de compromiso económico durante 2023.
De esta manera, si una persona debe 100 reales (20 US$) en la tarjeta de crédito, el importe a pagar no podrá superar el doble de la cifra, es decir, 200 reales, unos US$ 40.
El nuevo límite sólo se aplica a las deudas contraídas a partir de ahora.
“La medida es un paso significativo para corregir las distorsiones en el sistema bancario brasileño, donde muchas personas terminan con deudas hasta diez veces superiores al monto original debido a los altos intereses acumulados”, dijo en un comunicado del ministro de Hacienda, Fernando Haddad.
En la segunda etapa que se llevó a cabo en el marco del programa -entre octubre y diciembre-, personas afectadas que ganan hasta dos salarios mínimos también tuvieron la posibilidad de renegociar sus deudas no bancarias, como con las cuentas de luz, agua y educación, entre otras.
“Desenrola”(Desata) Brasil es un programa de emergencia diseñado por el gobierno federal, a través de la Secretaría de Reformas Económicas del Ministerio de Hacienda, para combatir la crisis de default que azotó al país con la pandemia y en un escenario en el que las tasas de interés han cambiado radicalmente de nivel.
El objetivo de la iniciativa es ayudar a las personas que se han endeudado en este contexto.
Actualmente, Brasil tiene alrededor de 70 millones de personas endeudadas. La adhesión al programa por parte de acreedores, beneficiarios y bancos es completamente voluntaria.
(Con información de agencias)