El viernes 9, la Orquesta Sinfónica José Francisco del Castillo, parte del afamado Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, tocó el himno nacional de Venezuela y el segundo movimiento de la sinfonía número 7 de Beethoven. La elección no fue al azar: eso fue lo último que el músico de 18 años Armando Cañizales tocó con su violín antes de ser asesinado en medio de las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro en Caracas. Cañizales, un protegido del reconocido director y también violinista Gustavo Dudamel, planeaba convertirse en estudiante de Medicina.
El homenaje de músicos venezolanos al joven violinista que murió en las protestas
Tenía 17 años y se formó en el sistema gubernamental de orquestas juveniles que era la envidia del mundo