El lunes abren las preinscripciones para el liceo y UTU: ¿a dónde irán quienes entran a séptimo grado?
El anuncio de cambios en el plan educativo generó cierta incertidumbre en algunos padres con hijos en sexto de escuela
El lunes se abren las preinscripciones para aquellos escolares que acaban sexto año y entran al liceo o UTU. El período de anotaciones quedará abierto hasta el 16 de octubre y, como es costumbre en los últimos años, el trámite se realiza online a través de la aplicación GURI Familia. Pero, ¿a dónde ingresarán esos escolares si ahora el plan educativo se extendió hasta noveno grado?
Más allá del cambio de nombres y del plan (antes había un plan para Inicial, otro para Primaria, otro para el ciclo básico de Secundaria y otro para UTU), la organización edilicia y las direcciones a cargo continúan incambiadas. Séptimo grado, por tanto, se cursará en un liceo o una UTU (dependiendo qué opte el alumno), tendrán sus propios directores (como hasta ahora) y seguirán siendo administrados por Secundaria o UTU.
Esa falta de cambios —incluso menos que los que hubo en la reformulación de 2006 que aumentó la carga horaria de los liceos en un 25%— es una de las principales críticas que algunos académicos y políticos de la oposición manifestaron en las redes sociales luego de que El Observador anunció un resumen del nuevo plan: ¿un mismo perro con distinto collar?
El consejero Juan Gabito explicó que “se cambia bastante, porque se suman talleres optativos más próximos a los intereses y necesidades de los jóvenes, porque el plan es único desde inicial hasta noveno grado y porque la evaluación pasa a ser con los mismos criterios”.
Hoy sucede que una maestra evalúa a su escolar de una manera. Al año siguiente ese mismo niño pasa al liceo y tiene una decena de profesores con criterios distintos. Y si no cumple los objetivos en un número de asignaturas (más de seis bajas) repite automáticamente. Eso cambia.
Según Gabito, quien el miércoles votó a favor del nuevo plan, “los diez profesores que el alumno tendrá en séptimo grado (antes llamado primero de liceo) tendrán que dejar de pensar tanto en la asignatura y sus contenidos, para pensar más en la centralidad del alumno: ¿avanzó para sus capacidades? ¿Qué competencias adquirió? ¿Cómo le está yendo en las áreas asociadas a mi asignatura?”.