¿Qué imagen típica de Montevideo se te viene a la cabeza? ¿Qué imagen que no sea una bicicleta por la rambla, una vedette de Carnaval, la Fortaleza del Cerro, el Palacio Salvo, el Estadio Centenario, la entrada al Rosedal?
¿Qué imagen típica de Montevideo se te viene a la cabeza? ¿Qué imagen que no sea una bicicleta por la rambla, una vedette de Carnaval, la Fortaleza del Cerro, el Palacio Salvo, el Estadio Centenario, la entrada al Rosedal?
Alfonso "Fonchi" Rosso ya no puede usar ninguna de esas, ni otras seis, porque las ilustró en las portadas ficticias de El Montevideano. Y ahora que la revista se volverá real –y física– las opciones se acortaron. Porque si bien mantendrá el estilo que "le gustó a la gente", Rosso le aclaró a la productora BMR que no utilizará para las portadas de la revista ninguna de las doce que compartió en Instagram y Linkedin durante 2022.
Fue una editora que trabaja en esta productora cultural quien vio en LinkedIn las ilustraciones y se contactó con su creador para respaldar las portadas ficticias con texto y papel. Él jamás lo había considerado. Después de que el proyecto fuera seleccionado por los Fondos de Incentivo Cultural, Rosso dice a El Observador que espera publicar la primera entrega de El Montevideano antes de fin de año.
Aunque el artista de 35 años está ahora motivado y abocado a conseguir el apoyo de empresas –algo que está logrando–, la semilla de la revista en realidad no buscaba más que servirle para su portfolio. Después de cinco años de trabajar para una empresa de videojuegos de celular, y más de diez años de freelance adaptándose a diferentes estilos de ilustración, Rosso quiso un cambio.
"Siempre pensé que no precisaba un estilo. Siempre dije que está buenísimo experimentar y hacer de todo, pero la verdad es que tengo más trabajo ahora que la gente me identifica", reflexiona el licenciado en Diseño Industrial por la ORT.
Sin embargo, llegar a ese estilo le llevó más de una década. Trabajó con productoras, agencias; hizo animación, cómics. Además de ilustrar videojuegos como Travel Crush, donde "era mucha sombra, mucho brillo, muy renderizado, demasiado detalle", hizo la tapa de un helado de Conaprole por la Noche de la Nostalgia con "dos personas bailando de los 60' , 70', pero muy realistas".
"Probé un montón de estilos y fui decidiendo qué cosas me gustaba de cada uno", recuerda. "A la larga podés crear el tuyo o te sale solo".
Para su nuevo porfolio –lo que presenta para ser contratado– comenzó con un nuevo estilo e hizo ilustraciones de diferentes cosas: comida, animales, un mapa del Parque Rodó, otro del Cabo Polonio.
Pero consolidó ese estilo cuando empezó con su serie El Montevideano.
Rosso vio algo en el Instagram de un profesor que había tenido en un posgrado en Barcelona. Era la portada de una revista bajo el título de The Barcelonian. Encontró que en varias ciudades ilustradores homenajeaban la portada de la revista estadounidense The New Yorker. "Me pareció una idea genial para hacerlo en Montevideo y poder generar una serie de ilustraciones que sean todas en el mismo estilo y eso poder mostrárselo a posibles empleadores. A la gente le encantó y surgió todo el resto".
En abril de 2022 publicó lo que sería la portada de enero: un padre y un bebé viajando en bicicleta por la rambla. Lo subió a Instagram y, tras sugerencia de su hermano, a LinkedIn.
"Ya con la primera tuve pila de repercusión: me empezó a seguir gente, la querían impresa para llevársela a alguien de afuera o para tenerla en su casa". En Linkedin "en un momento decía que 200 mil personas lo habían visto", recuerda impresionado. En Instagram tenía 400 seguidores: familia y amigos. En julio de 2023 tiene casi 5500.
Rosso imprimió las ilustraciones para venderlas en láminas y también hizo puzles.
"La gente siguió toda la serie. Salía un mes y la estaban esperando", asegura. Él también estaba ansioso. Hacía las tapas cada dos semanas. En octubre publicó la de diciembre. El proceso de ilustrarlas le llevaba unos tres días una vez que tenía la idea: en un día hacía el boceto y en dos lo pintaba.
A Rosso le "encanta hacer acuarelas", pero para trabajar siempre hace dibujo digital, dice desde su estudio en Pocitos.
Desde la serie de El Montevideano, diferentes empresas contactan a Rosso para que replique el estilo.
Incluso, hizo ilustraciones para el Institut Pasteur, a propósito de los 200 años de Louis Pasteur. "Aprovecharon la volada" y le pusieron El Pasteuriano, comenta él. La serie de imágenes, que muestra diferentes etapas del químico francés, fue puesta a exhibición en el Montevideo Shopping. Incluso, después de que el proyecto del Pasteur ganara fondos para una campaña "va a aparecer en la calle por todos lados", asegura Rosso.
El estilo al que llegó Rosso es un intermedio entre realista y cartoon. "Los fondos son bastante definidos, los colores planos pero con texturas", explica él mismo. "Estaba buscando ese tipo de estilo que me permite trabajar bastante rápido, que disfrute yo, que me guste hacer".
Si bien el formato, el título, la tipografía están inspirados en el semanario norteamericano que se fundó en 1925, las ilustraciones de El Montevideano son distintas.
"La gente lo ve y me dice que es muy The New Yorker y me resulta extraño porque en realidad la New Yorker no tiene un estilo de ilustración. Cada semana contratan un ilustrador diferente, cada edición tiene un estilo diferente", señala.
Pero más allá de las ilustraciones, Rosso espera que su revista sea "una especie de The New Yorker uruguaya", aunque no saldrá semanalmente. El artista dijo que puede ser trimestral, aunque si sale una o dos veces al año, "quedaría copado". Espera que la primera edición salga antes de fin de 2023.
Al igual que Oro, la revista literaria que Daniel Mella y Gastón Atchugarry presentaron hace algunos meses, El Montevideano será impresa en papel. En cambio, la idea es que sea gratis y que se encuentre disponible en "diferentes lados culturales/artísticos, museos, bares típicos de la ciudad", cuenta Rosso.
"El valor es que sea impresa. Después... digital podrá salir para los que no pueden acceder".
Un cliente le dijo hace poco a Rosso que su trabajo es atemporal, "que podías verlo en cualquier momento", explica él.
"Esa idea me quedó y está buenísima. Eso es lo que quiero: que sea una revista que puedas ver ahora, pero que la puedas ver dentro de 10, 15 años y que siga estando buena. Con artículos que tengan sentido ahora, pero siempre. Que no sean solo de actualidad". La revista, como "una cartelera de la ciudad", tendrá "un poco de todo: música, arquitectura, gastronomía".
De todas formas, el equipo de la revista todavía no está compuesto. Por parte de la productora –que ya tenía la idea de hacer un diario de la ciudad– trabajará la editora que vio las ilustraciones de El Montevideano en Linkedin.
"La gente que va a escribir los artículos o va a sacar las fotos se va ir viendo depende de los temas y qué precisemos", explica Rosso.
"Hubo pila de gente que me contactó, periodistas de moda, productores, hasta una imprenta y estoy armando una lista de colaboradores que puedan contribuir. Me escribió un muchacho que escribe poesía y, obvio, está genial", dice el ilustrador.
Él quedó como promotor del proyecto. Ilustrará las portadas, pero también espera hacer ilustraciones para adentro de la revista, así como "poder curarla, editarla un poco, meter un poco de mano en diseño".
Imagina que entre sus páginas haya un mapa de Montevideo con museos, bares, "diferentes puntos artísticos".
"Mi idea es que se convierta en algo que muestre a la ciudad de la manera que la quise mostrar con las láminas. Que puedas ir al extranjero y mostrarla. Decir con orgullo: mirá mi ciudad".