La última renuncia voluntaria de un Papa fue en el año 1294: Celestino V tomó esa decisión tras solamente cinco meses como Sumo Pontífice. Si bien el papa Gregorio XII dimitió en 1415, lo hizo para poner fin al gran cisma de Occidente. Al renunciar, Benedicto XVI usó la expresión latina "plena libertas" (literalmente, "completa libertad"), algo similar a lo que ocurrió con Celestino V.
El Papa que renunció y fue enviado al Infierno por Dante
El gran poeta italiano se enojó tanto con la renuncia de Celestino V en 1294 que lo colocó en la antecámara del averno