Empieza otro campeonato de tres
Peñarol, Defensor y Nacional le sacaron 30 puntos al cuarto en 2017, ¿se repetirá este año?
Peñarol fue demoledor en el segundo semestre de 2017. Después de un Apertura a los tumbos, el equipo de Leonardo Ramos se reforzó con futbolistas de selección. Así llegaron Walter Gargano, Mathías Corujo, Guillermo Varela, el argentino Maximiliano Rodríguez, además de Lucas Viatri, Fabián Estoyanoff y Cristian Palacios, delantero del club pero que estaba a préstamo en Wanderers y terminó convirtiéndose en el goleador del
Campeonato Uruguayo.
El aurinegro le ganó a todos, menos a River Plate en el Parque Saroldi, y se consagró campeón del Clausura con luces. En las finales frente a Defensor Sporting le costó más, pero igualmente doblegó a los violetas y consiguió el título de campeón Uruguayo.
Si bien demostró que con ese plantel fue superior a todos sus rivales (a Nacional le ganó 2-0 con comodidad en el Clausura), el nuevo consejo directivo aurinegro (a fin de año hubo elecciones y ganó Jorge Barrera) redobló la apuesta. Ahora la mira está puesta en la Copa Libertadores, por lo que no se quedó con aquellos refuerzos y sumó a tres de los mejores proyectos del fútbol local (Agustín Canobbio, Giovanni González y Gabriel Fernández), al delantero de la selección ecuatoriana Fidel Martínez, a Luis Maldonado y Rodrigo Rojo.
Por plantel, Peñarol debería ser protagonista nuevamente en el campeonato local. El tema para el cuerpo técnico será lograr un rendimiento parejo en los dos campeonatos. En los últimos años los equipos uruguayos no han podido sostener una buena competencia en paralelo. Si el aurinegro logra complementar su participación en la actividad local con la internacional (plantel le sobra), seguramente volverá a estar en la definición.
Ya demostró en los clásicos frente a Nacional que se jugaron en enero que su rendimiento se mantiene alto, potenciado con las incorporaciones. La mayoría de los entrenadores de los demás equipos que participan del campeonato consultados por Referí coinciden en que Peñarol,
Defensor Sporting y Nacional van a mantener la supremacía. "La pelea será para meternos en ese cuarto puesto", dijo el técnico de Torque, Pablo Marini.
En medio de los grandes
Para sus hinchas, Defensor Sporting es un grande más dentro del fútbol uruguayo, por historia y por títulos. El año pasado lo demostró: se metió entre Peñarol y Nacional en la definición de la temporada, desplazando a los tricolores a pesar de que sufrió importantes bajas después del primer semestre.
Si Nacional o Peñarol hubieran perdido a un goleador como Maximiliano Gómez (lo siguió demostrando en el fútbol español) en el medio del campeonato, habrían puesto el grito en el cielo. El equipo de Eduardo Acevedo, en cambio, apostó por otro joven de la cantera (Gonzalo Carneiro) y siguió entreverado en la cima de la tabla.
La labor que realizó Acevedo fue destacada con el título de Mejor Entrenador de 2017 en la encuesta Fútbolx100 que anualmente organiza El Observador (pese a que no fue campeón), integrando el trío de equipos que le sacó 30 puntos al cuarto, que fue Wanderers.
Para el entrenador violeta, la abultada diferencia habla mal de la competencia interna: "No me parece bien, algo está mal. Es económico, de infraestructura, es de solidez dirigencial para bancar técnicos, hay muchas cosas que están pasando en el fútbol uruguayo. No puede ser que los primeros tres equipos le saquen 30 puntos al cuarto, y eso no me parece bien. Es una crítica que hago", dijo Acevedo a Referí.
El plantel de Defensor tiene todo para trabajar de la mejor manera y eso se reflejó en la tabla. De todas formas, "esas diferencias se están marcando y para mi es algo que hay que atacar constantemente, porque esa diferencia me parece un disparate".
Defensor también tiene competencia en la fase de grupos de la
Copa Libertadores, pero no reforzó su plantel como lo hizo Peñarol, pero ya demostró el año pasado que puede estar a la altura de los mejores. Perdió a Carneiro y además de haber contratado al argentino Germán Rivero, el técnico confía en otros dos juveniles surgidos en el complejo Arsuaga: Facundo Milan (debutó con goles el año pasado) y Emiliano Gómez.
Tampoco tendrá al capitán Andrés Lamas, pero mantiene a los generadores de fútbol, Mathías Cardacio y Matías Cabrera, dos valores fundamentales en el torneo anterior.
Necesita levantarse
Nacional es el que está más necesitado. Tiene que levantarse deportivamente porque se viene un año complicado para los tricolores. En diciembre hay elecciones y los movimientos electorales ya comenzaron durante los clásicos que se jugaron en enero. Es una incógnita lo que puede pasar con el equipo tricolor, que ahora dirige Alexander Medina. Un técnico nuevo, con apenas un año y medio de experiencia en Tercera división. Hay que ver cómo sobrelleva la presión que carga el equipo porque no fue campeón el año pasado y porque necesita imperiosamente entrar a la fase de grupos de la Copa Libertadores.
Los problemas internos de la comisión directiva repercutieron claramente en la conformación del plantel para 2018. Las gestiones por los jugadores que pidió el entrenador no tuvieron éxito y recién fructificaron con nombres que estaban en segundo orden después que Nacional perdió el primer clásico del año.
Así se apuraron las llegadas de los argentinos Rodrigo Erramuspe y Gonzalo Bergessio, después que solo se había incorporado a Luis Aguiar, resistido por su pasado aurinegro. Los hinchas miraban cómo a Peñarol llegaban las altas (varios de ellas pretendidas por los albos) y Nacional se quedaba con las manos vacías, por tanto arreciaron las críticas hacia los dirigentes y el gerente deportivo Alejandro Lembo.
Pero este viernes, en el cierre del período de pases, se sumo a Gino Peruzzi, lateral derecho de Boca Juniors, y Facundo Waller, a quién pretendían desde el comienzo del período de pases.
Pero al rendimiento deportivo que consiga el equipo dentro de la cancha (el miércoles pasado mostró una mejoría frente a Chapecoense en el debut en la Copa Libertadores) se le debe sumar la actitud que tome el capitán Diego Polenta, al que los dirigentes le negaron la posibilidad de irse a Genoa. El futbolista habló con Medina y le dijo que si el pase no se hacía, iba a seguir siendo "el capitán de siempre".
Nacional está una encrucijada y para salir airoso es fundamental el primer semestre. El desempeño de Medina en el armado de la oncena, la tranquilidad que brinden los dirigentes desde la interna y la forma en que se metan en el equipo Polenta y Aguiar (piezas claves), marcarán el destino de los tricolores.
Cinco claves para entender el campeonato
Si gana
A partir de la temporada 2017 inclusive, las temporadas oficiales se juegan entre el 1º de enero y el 31 de diciembre de cada año y están constituidas por la disputa del Campeonato Uruguayo, compuesto por los torneos Apertura, Intermedio y Clausura. A partir de la presente temporada 2018 se integró una Supercopa Uruguaya.
¿Cómo se juega?
El Apertura comienza este fin de semana y tendrá dos fechas entre semana: la octava el miércoles 21 y jueves 22 de marzo y la décima el 28 y 29 de marzo. Si hay final será el miércoles 2 o el jueves 3 de mayo. El Intermedio comenzará el 5 de mayo y tendrá dos fechas entre semana: la quinta el 30 y 31 de mayo y la séptima el 6 y 7 de junio. La final será el 10 de junio.
Clásicos
El clásico entre Nacional y Peñarol se digitó para la fecha número 13. El aurinegro será local en el Apertura y Nacional en el Clausura, como habían pedido los tricolores de antemano para tener más tiempo de acondicionar el Gran Parque Central. La idea de los clubes es que los partidos se jueguen en el Campeón del Siglo y en el Parque Central.
Clausura
Está previsto que el Clausura se juegue solo los fines de semana. Comenzará el 21 de julio y culminará el 28 de octubre. Para el miércoles 31 de octubre o jueves 1° de noviembre se reservó la posible final. La definición del Uruguayo está previsto para los días 4 y 11 de noviembre. Si son necesarios dos partidos más se jugarán el 9 y 16 de diciembre.
Descenso
Bajan tres clubes a Segunda división y uno de ellos es El Tanque Sisley, que no pudo pagar las deudas. Los otros dos serán los ubicados en las últimas posiciones de la tabla de descenso que reflejará el promedio de cada club (puntos obtenidos dividido partidos jugados) y que tomará en cuenta los partidos ordinarios de dos temporadas, la que terminó y la anterior.