La ausencia casi total de lluvias en los viñedos durante las últimas semanas incidirá en una merma en la cosecha de uvas, no obstante esa caída en el volumen de la producción será una adversidad menor y coincidirá con una consecuencia muy positiva de la realidad climática, el incremento en la calidad del fruto, lo que permitirá producir muy buenos vinos.
En marcha una vendimia que promete una calidad óptima
La falta de lluvias hará mermar el volumen del fruto cosechado