ASSE pide reunión a Economía ante "extrema urgencia" por presupuesto
El organismo advirtió por gastos en CTI; en lugares donde no hay convenio los privados piden hasta $115 mil por día por cama
El presidente de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), Leonardo Cipriani, aseguró en una reunión virtual que mantuvieron las autoridades del organismo con integrantes de la Comisión de Salud de Diputados y del Senado que tienen un "serio problema de presupuesto" y que le pidieron una reunión a las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas para tratar el tema, según quedó registrado en la taquigráfica de la sesión.
"Según nuestra gerencia financiera y administrativa, tenemos comprometido todo lo que estaba presupuestado para el segundo semestre: se llevan gastados $230.000.000 y tenemos que aumentar el personal por el Plan Invierno y el Plan Covid, para lo que necesitamos $97.500.000", señaló Cipriani ante los legisladores conectados. El jerarca contó, además, que ASSE no tuvo un "ajuste por IPC (Índice de Precios del Consumo)" desde setiembre y, por lo tanto, mantienen un presupuesto congelado ante el aumento de los gastos.
"Estamos ante una situación de extrema urgencia, que vamos a plantear al Ministerio de Economía y Finanzas para poder llevar adelante todo lo planeado y continuar", agregó Cipriani.
De todas formas, el primer artículo de la ley que establece la creación del Fondo Coronavirus asegura que el dinero recaudado será destinado a atender a las "erogaciones" de organismos de salud como el Ministerio de Salud Pública (MSP) y "demás prestadores públicos de la salud", en referencia a ASSE.
Camilo dos Santos
Los diputados que participaron de la reunión fueron la colorada Nibia Reisch, las frenteamplistas Cristina Lustemberg y Lucía Etcheverry, el nacionalista José Luis De Mattos y la cabildante Silvina Pérez, además del independiente Iván Posada y el representante del Partido de la Gente, Daniel Peña. A su vez, en la reunión se hicieron presentes los senadores blancos Carmen Asiaín (PN) y Amin Niffouri (PN) y los opositores Daniel Olesker y Sandra Lazo.
Fue el exministro de Salud Olesker, que supo ser profesor de Cipriani y de Eduardo Henderson (gerente general de ASSE), quien puso sobre la mesa el asunto presupuestal del organismo y mostró su preocupación al respecto. "ASSE tiene asignado para 2020 un presupuesto de $ 39.300.000.000, es decir, del orden de los US$ 1.000.000.000. Sin duda, se trata del presupuesto de 2019, pero que se ha visto incrementado en 2020 por dos razones: primero, por la coyuntura que generó el covid-19, y segundo, por la postergación de las operaciones para el día después, como lo ha hecho todo el sistema de salud. Pero si no hay un incremento presupuestal para esa segunda fase, no se podrá dar respuesta a lo que se vaya postergando de ahora en adelante", expresó el economista socialista, que durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010) trabajó en la reforma de la salud.
La respuesta de Cipriani fueron las consideraciones sobre la urgencia presupuestal y la reunión pedida a Economía y Finanzas que, además, incluyeron un pedido de disculpas a Olesker por tratarse de una contestación "muy simple".
Por otro lado, Asiaín consultó por el estado en que las nuevas autoridades encontraron a ASSE, luego de quince años de gobierno frenteamplista. El presidente del organismo dijo que al asumir el cargo la gerencia asistencial estaba "trabajando fuertemente" en el plan de contigencia y que es el que actualmente se ejecuta. "Como se podrán imaginar, estamos inmersos en la situación actual del covid-19 y no hemos podido comenzar con las auditorías que tenemos pensado hacer en el futuro", señaló.
Gastos en CTI
Cipriani, tras ser consultado por los legisladores, también se refirió a los gastos que le genera a ASSE la contratación de camas de CTI a prestadores privados del interior del país. Ante la falta de unidades de cuidados intensivos en once departamentos, tal como lo detalló El Observador en una nota la semana pasada, el sector público debe alquilarle estas camas en el tercer nivel de atención a instituciones privadas. En algunos lugares existen convenios con mutualistas y en otros terminan contratando de urgencia una cama a un prestador privado porque los hospitales públicos con CTI cercanos están sobrecargados.
"Obviamente, donde existen convenios, los precios son acordes. Según pudimos ver, algunos están rondando los $ 20.000 y otros llegan a $ 35.000 el día‑cama. Pero en los lugares donde no hay convenio se paga cualquier precio, como es el ejemplo de un centro que llega a cobrarnos hasta $ 115.000 el día‑cama", dijo Cipriani. "En planes de invierno anteriores, ASSE llegó a adquirir hasta ochenta días-cama de CTI por fuera de las que tiene conveniadas", agregó.
María Inés Hiriart
El jerarca aseguró en diálogo con El Observador este lunes que el propósito de la nueva administración es realizar convenios con prestadores privados en los lugares donde no los hay (para que los costos sean más razonables) y fijar un precio uniforme de entre $30.000 y $33.000 por cama por día. Las nuevas autoridades entienden que es el organismo quien debe tener "la sartén por el mango para negociar" porque son "los mayores compradores".
A su vez contó que se analiza la posibilidad de implementar un CTI en la región este del país y que podría estar ubicado en Treinta y Tres o en Cerro Largo. Las dificultades para instalar una unidad de este estilo, según explicó, no se deben a la falta de recursos materiales sino humanos.
Hasta el momento, los hospitales públicos que no tienen camas de cuidados intensivos se ubican en los departamentos de Colonia, Soriano, Río Negro, Artigas, Durazno, Treinta y Tres, Cerro Largo, Rocha, Flores, San José y Canelones.