"Halcones" y "palomas" del gobierno se unieron para pedir que caigan más jerarcas por el affaire Marset
Los colorados de Sanguinetti y los cabildantes de Manini Ríos coinciden en que deben irse Heber, Maciel y Lafluf
Los más duros, los más blandos y los del camino del medio. Todos los sectores de la coalición de gobierno que encabeza el presidente Luis Lacalle Pou coincidieron acerca de la gravedad del affaire Marset que ya provocó la renuncia del canciller Francisco Bustillo y que amenaza con hacer caer a otros jerarcas del oficialismo. Tanto blancos, como colorados y cabildantes afirman que más tarde o más temprano, el mandatario deberá también apartar de su cargo al ministro del Interior, Luis Alberto Heber, al viceministro Guillermo Maciel y al asesor presidencial Roberto Lafluf.
El vendaval en el gobierno se desató luego de que la exsubsecretaria Carolina Ache declarara en Fiscalía que el canciller Francisco Bustillo le sugirió que perdiera su celular para no mostrar los chats sobre el narcotraficante Sebastián Marset que cruzó con el subsecretario del Interior Guillermo Maciel.
Según la información divulgada por el semanario Búsqueda, Ache dijo además que el asesor presidencial Lafluf, destruyó un acta notarial que contenía los mensajes entre ella y Maciel, en los que éste calificaba a Marset como un narco muy peligroso.
Hasta este punto de la gestión de Lacalle, Cabildo Abierto y los colorados del sector Batllistas se habían mostrado como las dos alas más diferentes del oficialismo; los primeros cuestionando con frecuencia la gestión del presidente y los segundos arropando al mandatario con la misma regularidad.
Ahora, las partes coincidieron como quizás nunca antes. En el sector liderado por el expresidente Julio Sanguinetti, existe una preocupación palpable y entienden que la gravedad del asunto exige la remoción de todos los jerarcas involucrados y también del ministro del Interior, Luis Alberto Heber, cuyo desgaste en el cargo se ha acentuado y debe enfrentarse a una interpelación, entre otras cosas por el caso Penadés y también las derivaciones del caso Marset.
.Fuentes cercanas al expresidente dijeron a El Observador que después de tomadas esas medidas políticas se debe dejar actuar a la Justicia “sin presiones de ningún tipo”.
El ministro de Turismo y dirigente de ese grupo, Tabaré Viera, escribió en su tuiter: “Lo conocido es muy grave sin dudas. Hay responsabilidades políticas que deben asumirlas quienes han quedado en evidencia. Las penales las determinará la Justicia pero claramente no compartimos esa forma de actuar y el PC deberá tratar el tema en reunión del CEN (Comité Ejecutivo Nacional)”.
Por el lado de Cabildo Abierto, su líder Guido Manini Ríos dijo que está "convencido" de que Lacalle Pou dio órdenes a Lafluf en el asunto pero señaló que no tiene "ningún tipo de pruebas" y que espera "explicaciones".
En declaraciones a Desayunos Informales de canal 12 dijo que la "cúpula política" del Ministerio del Interior tiene que "asumir" la "responsabilidad" y que "no alcanza con la renuncia del canciller".
En Así nos va de radio Carve dijo que “es hora de que den un paso al costado los propios jerarcas del Ministerio del Interior", y al ser consultado sobre si se refería al ministro Luis Alberto Heber y a Maciel, contestó que "sí".
En tanto, el sector Ciudadanos del Partido Colorado emitió una declaración en la que dijo que las afirmaciones de Ache “ponen en cuestión la actuación de integrantes del Poder Ejecutivo y de un asesor presidencial en ese asunto y sus derivaciones". Y señaló que el sector fijará posición ante “los hechos de manifiesta gravedad”, tras escuchar las explicaciones de Lacalle.
En el Partido Nacional, abunda la posición de que al menos Lafluf y Maciel deben dejar sus puestos. Hay matices respecto a la responsabilidad de Heber, aunque la mayoría de los blancos entienden que debería dar un paso al costado.
Como se ve, halcones y las palomas del gobierno se unieron en un mismo vuelo para pedir medidas más drásticas que la simple renuncia del canciller Bustillo.