Las clases en el Liceo Nº 2 de Young fueron suspendidas este jueves y hasta el próximo martes, tras una solicitud de los padres de los alumnos, que decidieron hacer prevalecer la “salud de sus hijos” en detrimento de la educación, dijo a El Observador la directora, Alice Meyer.
La situación del liceo “ya es insostenible”, afirmó Meyer. Entre tantas cosas, hay un solo baño para 800 alumnos. Esto ha provocado que "en los últimos días muchos alumnos hayan llegado a su casa descompuestos o con malestar, dado que no pueden ir al baño en toda la tarde, después de hacer largas colas", dijo la directora.
“Esto lo estamos viviendo desde hace muchos años, pero la hemos ido remando con la ayuda de la comisión departamental de edificación”, expresó. Dicha comisión recibe dinero del Codicen y la distribuye entre los centros educativos de la zona según las necesidades, explicó la directora. Con estos fondos el liceo arregló en los últimos meses el baño de las niñas, que ya está fuera de servicio, y dos salones, que ya comenzaron a lloverse.
Baños, techos y paredes
La decisión adoptada por los padres este martes no es algo novedoso. A principios de agosto, los profesores habían decidido que si al 1º de setiembre las obras prometidas no habían comenzado cerrarían las puertas del liceo. Así fue, el día llegó, pero las obras no. Y los padres se plegaron a la resolución.
Estos días los docentes están cumpliendo con su horario, pero los alumnos no van a clase. “El tema es que si a alguno le llega a pasar algo, la responsabilidad es nuestra. Eso fue lo que nos advirtieron los padres”, apuntó Meyer.
La realidad edilicia que actualmente atraviesa el liceo es muy crítica, aseguró la directora. Las paredes y los techos se llueven, a raíz de ello algunos salones han tenido que ser clausurados, y la mayoría de los baños están fuera de funcionamiento.
El liceo cuenta con más de 800 alumnos, entre el turno diurno (429 estudiantes de Ciclo Básico) y el nocturno (371 estudiantes de Ciclo Básico y Bachillerato), y con un solo baño, al que también concurren los profesores y autoridades. El resto de los gabinetes higiénicos se encuentran clausurados y fuera de funcionamiento.
En un principio el liceo contaba con un baño para chicas (con cuatro inodoros), uno para chicos (con cuatro inodoros) y uno para los profesores (con dos inodoros). Hoy en día el único que permanece en funciones es el baño destinado a los chicos, “que no da abasto”, señaló Meyer. De hecho, “muchas veces el baño se tapa, no se puede usar” y el liceo queda sin servicios higiénicos.
Como si fuera poco, cuando esto sucede, “la cloaca del fondo pierde y enchastra toda la cancha”, lo cual es un foco de infección para los chicos, apuntó la directora.
Por otro lado, el centro educativo cuenta con 12 salones, de los cuales tres deberían estar clausurados, pero por el momento hay solo uno, señaló Meyer. Este último se dejó fuera de servicio cuando las condiciones ya sobrepasaron las medidas mínimas de higiene. Según contó la directora, se inunda “rápidamente de aguas servidas”.
Los otros dos, se llueven por las paredes y los techos, pero debido a que no hay más espacio se continúan usando. “Para poder dar clases, prendemos estufas y con eso se va calentando el salón, pero lógicamente los chicos se mueren de frío igual”, apuntó, al tiempo que agregó que ya hay otro salón que también ha comenzado a lloverse. Ante esta situación, señaló que las autoridades del liceo han tenido que readecuar la sala de profesores para poder dar clases allí.
Meyer destacó que esta situación desmerece el trabajo del personal de servicio, que cada tanto pinta las paredes de los salones, pero en pocos meses están llenas de manchas de humedad nuevamente. De hecho, “la última vez que las pintaron fue en julio, y las paredes ya están negras de la humedad nuevamente”, resaltó.
Refacción
Meyer contó que según ella pudo averiguar, mediante llamadas telefónicas, el Codicen ya firmó con una empresa de Fray Bentos, la licitación para que se haga cargo de todas las reparaciones necesarias. No obstante, protestó que al liceo no le haya llegado ninguna notificación de este acuerdo. “Si no es porque nosotros llamamos, no estaríamos al tanto de nada”, se quejó.
La semana pasada cuando llamó al Codicen, le dijeron que en las próximas horas la empresa seleccionada sería puesta en conocimiento de las tareas a realizar, y que a partir de entonces, tendría 48 horas para presentarse en el liceo. La semana pasó y la empresa no apareció.
Meyer se dispuso, entonces, a llamar de nuevo esta semana. Cuando se comunicó, le dijeron exactamente lo mismo. “Dígame, ¿para que año está prevista la refacción? ¿Para este?”, le contestó Meyer superada por la situación.
Más allá de que las empresa se presente o no, el liceo retoma el martes las clases. “Vamos a poner baños químicos, que como son muy caros, los vamos a financiar con fondos de la comunidad, que por suerte nos apoya mucho”, contó la directora.
Por otro lado, el martes a las 17 horas está prevista una reunión entre los padres, funcionarios, profesores y la comisión de alumnos para continuar evaluando la situación. “Si no hay respuesta por parte de las autoridades, se evaluarán nuevas medidas”, acotó la docente. “Hay padres que están dispuestos a viajar a Montevideo para hablar con las autoridades personalmente”, remarcó.