Ignacio Álvarez volvió a besarse con un compañero en Santo y Seña por el caso Rubiales
"No me sentí muy mal, hay que preguntarle a la otra persona si se sintió mal o no se sintió mal", dijo el panelista Leonardo Pereyra sobre el anterior beso que le dio Álvarez
El periodista Ignacio Álvarez volvió a darse un beso en medio de su programa Santo y Seña (Canal 4) con su compañero de panel Leonardo Pereyra, otra vez en medio de una discusión por el beso que el presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, le dio de forma no consentida a la jugadora Jennifer Hermoso.
Esta vez, el que tuvo la idea fue Pereyra. En la "Mesa de periodistas", sección que da comienzo al programa, Álvarez bromeó con que varios medios de noticia hayan informado sobre el beso que ambos compañeros se dieron en el anterior programa del 27 de agosto.
"Creo primero que es una reacción perfectamente humana. Considerando las circunstancias, con el diario del lunes, y sí, no está bueno. A mí un piquito que me chocó mucho más fue el que le dio el Dalai Lama a un niño. Eso me pareció desagradable, una asimetría", aseguró en aquella ocasión el conductor sobre el polémico beso entre Rubiales y Hermoso.
Mientras el panelista Pablo Fernández comentaba que para él el caso de Rubiales denotaba "un notorio abuso de poder", Álvarez se levantó de la mesa y se llevó las manos a la cabeza. "¡Es un festejo hermano!", le contestó, y luego caminó hasta Pereyra y le dio un beso en la boca. Ante la sorpresa del periodista, Álvarez le consultó: "¿Me vas a denunciar ahora?".
Este domingo, Pereyra afirmó que recibió muchos comentarios sobre el beso, y muchas personas presumieron que se había tratado de algo "arreglado de antemano", ya que "no podían entender" que hubiera soportado esa actitud de Álvarez de no ser así.
"No me sentí muy mal, hay que preguntarle a la otra persona si se sintió mal o no se sintió mal. Los cuerpos están sobrevalorados", afirmó el panelista, quien luego se paró, pidió a la cámara que lo siguiera, y se frenó al costado de Álvarez.
Tocando al conductor, Pereyra explicó: "Para mi es lo mismo que me hagan así –le acarició la cabeza–, que me den un beso acá –le besó una mejilla– o que me hagan eso", y le dio un nuevo beso en la boca.
La decisión fue celebrada por Álvarez, quien expresó que "ahora sí se fue el balde y la cadena", ante la mirada incrédula de los panelistas Fernández y Alejandro Amaral. "¡Usted es un acosador!", agregó entre risas el conductor.
"A mi no me violenta, para mi es lo mismo. Es sexualizar todo", concluyó Pereyra, quien aseguró que no le importó la idea de su compañero de televisión.