Israel elevó a 199 el número de personas que están cautivas de Hamás en la Franja de Gaza, según anunció el portavoz del Ejército, Daniel Hagari, durante una rueda de prensa con medios locales y extranjeros en Tel Aviv, ocasión en la que el vocero aseguró que “los rehenes son una máxima prioridad nacional”.
“El ejército e Israel están trabajando día y noche para traerlos de regreso”, dijo Hagari con relación a las personas cautivas, que hasta la semana pasada se calculaba en 155 y entre la que hay ciudadanos israelíes y de terceros países.
Hamás secuestró a israelíes y extranjeros en el enclave durante sus ataques del 7 de octubre contra Israel, los más mortíferos contra el país en décadas, incursión que Hamás denominó “Operación Inundación de Al-Aqsa” y que mató a más de 1.400 personas, la mayoría de ellas civiles, e hirió a unas 3.500, según el gobierno israelí.
Israel respondió con intensos ataques aéreos contra Gaza, arrasando barrios que alguna vez estuvieron densamente poblados e imponiendo un bloqueo total al enclave.
Según funcionarios palestinos, alrededor de 2.800 personas murieron y más de 10.000 resultaron heridas en el enclave asediado y en la ocupada Cisjordania. Además, se cree que otras 1.000 personas están atrapadas bajo los escombros de los edificios destruidos.
El anuncio del ejército de Tel Aviv se produjo después que Hamás comunicara que 22 de los rehenes habían muerto como consecuencia de los bombardeos sobre la Franja de Gaza, información que fue desmentida por los funcionarios israelíes.
En tanto, dos fuentes anónimas vinculadas a los servicios de seguridad egipcios señalaron que se habría llegado a un acuerdo para abrir el cruce de Rafah y permitir la entrada de ayuda humanitaria al enclave y la salida de los extranjeros, información también negada por Israel.
En un breve comunicado, la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que “actualmente no hay tregua ni ayuda humanitaria en Gaza a cambio de sacar a los extranjeros”.
Por su parte, el presidente estadounidense, Joe Biden, volvió a subrayar la necesidad de permitir la llegada de ayuda humanitaria para los palestinos en las conversaciones que mantuvo en las últimas horas con Netanyahu y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas.
Estados Unidos, al igual que otros países, está intentando evacuar a sus ciudadanos y les dijo que se acerquen al cruce de Rafah para que puedan salir. Según Washington, se trata de entre 500 y 600 palestinos-estadounidenses con doble ciudadanía.
Biden también instó a Israel a seguir las reglas de la guerra en su respuesta a los ataques de Hamás. “La abrumadora mayoría de los palestinos no tuvo nada que ver con los atroces ataques de Hamás y están sufriendo a consecuencia de ellos”, dijo el mandatario demócrata, mientras la Franja de Gaza enfrenta su quinto día consecutivo sin electricidad, llevando servicios vitales, incluidos la atención médica, el suministro de agua y el saneamiento, al borde del colapso.
(Con información de agencias)