El taxista fue una de las caras visibles de la emboscada que varios móviles hicieron esta semana contra un chofer de Uber frente al local de la
DGI, en Fernández Crespo y Colonia. "No tenemos plata para comer, estamos muertos de hambre", comentó ese día ante los medios, según
publicó Subrayado. También había dicho que trabajando 12 horas en el
taxi se ganas al día unos "$ 400 o $ 500". "Mi casa no come", se había quejado. Sin embargo, el dirigente del Sindicato del Taxi, Carlos Silva, dijo que Saporiti no forma parte del gremio ya que es en realidad empresario.
Luego, en declaraciones al programa No toquen nada (Océano FM), el integrante del Sindicato del Taxi (SUATT), Ary Wiedemann, dijo que Saporiti administra unos 100 taxis y que es dueño de varios.
Ante esto, el integrante de Patronal reconoció que su familia es propietaria de 12 taxímetros y que el comentario de que pasaba hambre "no fue feliz".
"Hablé desde el corazón. Desde la impotencia. De sentirme desprotegido por el gobernante que me tiene que cuidar (...). Capaz que no fue feliz, pero lo dije pensando en cada uno de los trabajadores que me acompaña en el progreso, en las alegrías, en las tristezas", comentó a Subrayado.
Uber y taxis 8
undefined Un inspector de tránsito abre paso entre los manifestantes para que el Uber pueda salir.
Un inspector de tránsito abre paso entre los manifestantes para que el Uber pueda salir.
D. Battiste
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Luego pidió disculpas al conductor de Uber. "Yo al hombre le hablé, le pedí discupas porque creo que los uruguayos no nos tenemos que pelear por Uber. Yo cuando me enteré que el hombre tiene dos hijos y tiene tres del corazón, no es poca cosa. Es un valiente", señaló.
El conductor de Uber tiene cinco hijos, de los cuales tres son adoptados. Había comprado un auto hace un mes, cuando el comercio que tenía con su esposa se fundió.