El presidente Bush llamó a los dirigentes del Partido Demócrata para felicitarlos por su triunfo en las elecciones del martes, con un fuerte respaldo de los hispanos, y manifestarles su intención de trabajar con ellos durante los dos últimos años de su segundo mandato, en los que deberá lidiar con un Congreso adverso.
Los demócratas ganaron por ahora cuatro escaños y necesitan todavía dos para hacerse con la mayoría absoluta en la Cámara Baja. En Virginia, el demócrata Jim Webb lleva una ventaja de 8.000 votos sobre el republicano George Allen, que tenía aspiraciones presidenciales.
De hecho, los demócratas consiguieron un escaño más en tierras republicanas, en Misuri, y otros tres en el este: Rhode Island, Pensilvania y Ohio, donde Bush había logrado la victoria definitiva en las elecciones de hace dos años frente a John Kerry.
Las elecciones también permitieron a la senadora demócrata Hillary Clinton lograr la reelección en el Estado de Nueva York con el 70% de los votos, un resultado que consolidó sus aspiraciones presidenciales para 2008.
En estos comicios, los republicanos dilapidaron el capital que había logrado Bush en la comunidad hispana, la minoría más importante del país con 42,7 millones de personas y con un peso electoral determinante en Estados que pueden ser clave en 2008 como Florida, Nuevo México o Arizona.
(AFP)