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La inversión extranjera vuelve a caer en América Latina

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24 de agosto de 2017 a las 05:05

Los flujos de inversión extranjera directa (IED) hacia América Latina y el Caribe caerán este año entorno al 5%, luego de que el año pasado disminuyeron un 7,9% en comparación con 2015, según un nuevo informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Si bien en 2016 la región recibió el 10% de la IED mundial, una proporción alta con respecto al entorno internacional, esta se redujo significativamente con respecto al período entre 2011 y 2014, cuando recibía el 14% del total.

Esta disminución en la inversión en la región se debe a tres aspectos fundamentales. A la baja en los precios de las materias primas, lo cual ha impactado en las inversiones dirigidas al sector de recursos naturales. Al ralentizamiento de la economía en varios países de la región. Y por la "sofisticación tecnológica y expansión de la economía digital que tiende hacia una concentración de las inversiones transnacionales en las economías desarrolladas", según afirma el informe anual sobre inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe.

El flujo hacia la extracción de recursos naturales empezó a caer a partir de 2010 en paralelo a la caída de los precios de las materias primas, y la participación de la IED en el sector fue disminuyendo, pasando de representar del 18% en el período 2010-2015, al 13% en 2016. El peso de las manufacturas y los servicios sin embargo, aumentaron hasta alcanzar el 40% y el 47%, respectivamente. Este cambio de tendencia se refleja en una concentración de las inversiones en sectores como las energías renovables, las telecomunicaciones y la industria automotriz, sectores en los que la región participó con el 17%, el 21% y el 20% de las inversiones globales. Y en este marco, las energías renovables fueron por segundo año el sector más destacado al representar casi la quinta parte de las inversiones anunciadas, con una presencia muy fuerte en Chile y México.

Esta nueva tendencia de las inversiones con un mayor foco en la producción, y la preocupación de los países desarrollados por la localización nacional de la producción y el comercio global, que se reflejan en fenómenos como el Brexit y la elección de Trump, está impulsando una reestructuración de la inversión hacia actividades con alto contenido tecnológico. En este marco, las economías desarrolladas, han retomado el protagonismo con un aumento del 5% de los flujos de IED.

En este contexto, la llegada de inversiones a la región se ha complicado y ha caído por segundo año consecutivo, alcanzando niveles similares a los de hace seis años. A pesar de la caída en el promedio regional, hay grandes diferencias entre países y subregiones. Como ejemplo, en 2016 y pese a la recesión, Brasil tuvo un aumento de la inversión de 5,7% manteniéndose como el principal receptor en la región, mientras que México, el segundo país tuvo una disminución de la IED del 7,9%. En Colombia la inversión creció un 15,9%, lo que le llevó a posicionarse como la tercera economía con más inversión, tras superar a Chile cuyos ingresos se desbarrancaron con respecto al 2015. A pesar de la baja en la inversión, los ingresos por la IED representan el 3,6% del producto interno bruto (PIB) de América Latina y el Caribe, una proporción muy superior al promedio global que se ubica en el 2,5%. Esto demuestra la importancia que implican estos ingresos para la región.

En cuanto a la proveniencia de las inversiones hay diferencias sustanciales según la subregión. Según el informe de la CEPAL, "los países de América del Sur tienen una mayor presencia de inversores europeos, mientras que en México, Centroamérica y el Caribe prevalecen las empresas de los Estados Unidos". Del total de la inversión extranjera recibida por la región en el 2016, un 20% provino de Estados Unidos y un 53% la Unión Europea, lo que refleja una alta concentración de las fuentes de inversión. China por otro lado es responsable de apenas el 1,1% de la IED recibida en 2016. Sin embargo, en cuanto al valor de las fusiones y adquisiciones, el país asiático fue el cuarto país de origen de la inversión. Finalmente, el 2016 también fue, según el informe, un mal año para las translativas, como se conoce a las empresas transnacionales latinoamericanas, ya que las inversiones provenientes de países de la región cayeron a la mitad con respecto al año anterior.

Jeronimo Giorgi, periodista uruguayo dedicado a temas internacionales, está cursando una maestría en Estudios Latinoamericanos, ha colaborado con varios medios de América Latina y Europa, y ha recibido distinciones como el Premio Rey de España de periodismo.

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