La derrota ante Rosario Central fue una mala anoticia para los tricolores, porque les sacó el primer lugar del grupo, lo que los obliga a jugar como visitantes en octavos de final ante un primero de grupo.
La derrota ante Rosario Central fue una mala anoticia para los tricolores, porque les sacó el primer lugar del grupo, lo que los obliga a jugar como visitantes en octavos de final ante un primero de grupo.
Increíblemente, la situación de Nacional es muy similar a la del Peñarol 2011, que terminó llegando a la final de la Libertadores. Una razón para que los tricolores se esperancen, aunque sea con la ironía de reflejarse en el tradicional rival.
En ese entonces, Peñarol se clasificó a octavos de final una fecha antes del final de la fase de grupos, luego de ganarle 2-1 a Godoy Cruz en el Centenario y que Independiente igualara con Liga de Quito en Avellaneda.
Nacional, por su parte, también clasificó una fecha antes del final, tras empatar 2-2 con River.
Peñarol llegaba a la última fecha con 9 puntos y puntero del grupo. Era local ante Independiente y una victoria le daba el primer lugar.
Nacional también llegaba puntero con 9 puntos, aunque en su caso también le servía el empate ante Rosario Central.
Peñarol cayó 0-1 ante Independiente y, como Liga de Quito venció 2-0 a Godoy Cruz, quedó como primero y bajó a Peñarol al segundo lugar. En el caso de Nacional cayó 2-0 con Rosario Central, que así lo desplazó al segundo lugar.
Lo siguiente aún no tiene espejo, pero le sirve para ilusionarse al tricolor: a Peñarol le tocó el mejor primero –Inter de Porto Alegre- como visitante, y encima arrastrando un 1-1 en la ida en el Centenario. Pero le ganó 2-1 como visitante y clasificó. De ahí en más jugó cada serie definiendo afuera (Católica, Vélez) y llegó a la final, donde lo venció Santos.
Nacional espera entonces seguir el mismo camino pero con diferente resultado en la definición.