Perseguido por millonarias demandas y sin auspiciantes, el exciclista se vio obligado a vender su mansión y a comprarse otra más modesta de “solo” US$ 4,3 millones; además lo sigue la justicia
Lance Armstrong se siente contra las cuerdas. Ya no en defensa de su gloria deportiva que nunca fue tal. Lo que está ahora en juego es el millonario patrimonio que amasó como fruto de sus tramposos éxitos en el mundo del ciclismo.
La nueva vida de Armstrong
Perseguido por millonarias demandas y sin auspiciantes, el exciclista se vio obligado a vender su mansión y a comprarse otra más modesta de “solo” US$ 4,3 millones