Parecería otra rubia más de las que graban videos, pero mil millones de clicks demuestran lo contrario. Jenna Marbles puede proclamarse la reina de YouTube sin que medie discusión alguna.
En 2010, con un master en psicología deportiva y un puñado de trabajos a medio tiempo Jenna Mourey creó un video inspirado en su vida real, titulado “Cómo engañar a las personas para creer que eres atractivo”.
En su primera semana de vida, cinco millones de personas vieron cómo Mourey se transformaba en una joven despeinada y pálida. Según su definición, en “una ilusión óptica humana”.
Luego de ese video, Mourey desarrolló la personalidad mediática de Jenna Marbles, una chica puramente norteamericana que se burla de sus pares, de los hombres y de cualquier tema de la vida diaria de una joven. Visto ahora no es difícil pensar que no iba a conectar con avalanchas de chicas identificadas con su propuesta.
The New York Times explica su popularidad por una mezcla de humor, atractivo físico, comentario social con tintes de ironía (especialmente sobre las diferencias entre hombres y mujeres), algunas parodias de famosos, como Justin Bieber y Sarah Palin y el uso indiscriminado de insultos.
A pesar de esto, su público –no objetivo pero sí real– se encuentra en chicas adolescentes entre 13 y 17 años, a pesar de que muchos de los temas tratados, como el sexo o hasta el maquillaje, excedan a su edad.
“Tiene más fans en Facebook que Jennifer Lawrence, más seguidores en Twitter que Fox News y más amigos en Instagram que Oprah”, ejemplificó el diario.
Tres años y varios clicks después, Jenna Marbles obtuvo mil millones de vistas en su canal. Una cantidad que se puede traducir en dólares.
Según fuentes del periódico neoyorquino, Mourey, por la publicidad de YouTube y según su tráfico, podría generar unos U$S 347.000 al año.
Con más de 8 millones de suscriptores en su canal, la mayoría de sus videos tiene entre 2 y 5 millones de vistas, pero otros, como el ya clásico y fundacional “Cómo engañar...”, supera los 50 millones.
Lo que antes ella hacía en solitario con su cámara web ahora se acompaña de la ayuda de tres asistentes que incluyen a su madre. Pero todavía, a la hora de grabar sus videos, mantiene esa atmósfera de baja calidad que ofrece el lente de su laptop. En la era donde lo viral llega y desaparece con la misma rapidez, Mourey continúa fortaleciendo su base de fanáticos, para los cuales ya es una celebridad que cobrará, y muy bien, gracias a Youtube.