El gobierno de Tabaré Vázquez termina un año complicado no solo en el ámbito local sino también en lo que tiene que ver con el cimbronazo que puede padecer la economía uruguaya a partir de la compleja situación por la que atraviesa el vecino Brasil.
Allí, los escándalos de corrupción y la pobre respuesta del gobierno brasileño a una economía en caída barrieron con la confianza de empresarios, agentes financieros y consumidores, que le dieron la espalda a la administración de Dilma Rousseff.
La tormenta de Brasil amenaza con llegar a las costas uruguayas
Los problemas que enfrenta por estas horas la presidenta Dilma Rousseff no le son ajenos a Tabaré Vázquez