Para identificar a las más de 130 personas que integran grupos radicales en Uruguay, la unidad de
inteligencia policial no dudó en colocar "observadores" estratégicamente ubicados, que pueden ser agentes vestidos de particular, o incluso, falsos vendedores de garrapiñada, quienes aprovechando la seguridad de su disfraz pueden tomar fotos o filmar a personas, según contó una fuente a El Observador.
Además esa dependencia prepara informes cada vez que algunas de estas organizaciones convocan a una marcha, y según lo admitió el Ministerio del Interior en un comunicado publicado en 2013.
Y aunque autoridades del Ministerio del Interior han negado la existencia de policías encubiertos, ésta es una práctica vigente en Uruguay, según lo confirmaron tres fuentes de inteligencia.
De hecho, un proyecto de ley que fue presentado en enero de este año por el Poder Ejecutivo, y que establece la creación del Sistema Nacional de Inteligencia, dará un marco regulatorio que le permitirá a agentes encubiertos ocultar su identidad oficial e incluso utilizar documentos con nombres falsos.
El proyecto de ley para la creación del Sistema Nacional de Inteligencia, entre otros puntos, permite a los agentes encubiertos ocultar su identidad oficial e incluso utilizar documentos con nombres falsos. También se autorizará la utilización de informantes.
Pero no solo a través de infiltrados actúa la inteligencia uruguaya. De hecho, existen cinco organizaciones que recaban información y reportan al coordinador de inteligencia del Estado, un cargo creado en 2006 durante el gobierno de Tabaré Vázquez.
Entre ellas está la Dirección de General de Asuntos Políticos del Ministerio de Relaciones Exteriores, que informa sobre la situación interna de los países donde Uruguay tiene representación diplomática, la Unidad de Análisis Financiero del Banco Central (BCU), que analiza transacciones bancarias en busca de posibles casos de lavado de activos y la Unidad de Inteligencia Aduanera, que acciona para detener el contrabando (ver recuadro). Informantes, agencias de inteligencia internacionales, registros de actividades financieras, son algunas de las fuentes más comunes de información.
Según el excoordinador de Inteligencia, José Bonilla, toda esa información sirve a la toma de decisiones del gobierno central, en cuestiones estratégicas, como la política de relaciones exteriores, así como para definir políticas de seguridad. "La información puede ser de buena fuente, o de fuente más o menos. La inteligencia trabaja confirmando y comparando informaciones para saber si algo es veraz y ahí comunicarlo para que se puedan tomar decisiones", explicó.
Amenazas de ayer y hoy
Según contó una de las fuentes a El Observador, cuando grupos ambientalistas de Gualeguaychú amenazaron con tomar acciones en Uruguay contra la instalación de la planta de Botnia (hoy UPM) en Fray Bentos, varios agentes se trasladaron a la zona para recabar datos. Es que las amenazas de posibles atentados en Uruguay, la vulneración de las seguridades del predio donde se construía la planta así como pintadas en una barcaza de la empresa finlandesa, alertaron a las autoridades.
Para hacer su trabajo, los agentes analizaron la información migratoria, observaban qué personas cruzaban la
frontera con mayor frecuencia, por qué lo hacían, y dialogaban con fuentes de Fray Bentos con el objetivo de identificar a quienes podrían suponer peligro.
Ahora, personal de Inteligencia militar y policial pone su foco en la frontera seca con Brasil, a raíz de una serie de advertencias "no oficiales" de que existía riesgo de que el llamado Primer Comando de la Capital (PCC), uno de los grupos criminales más importantes del país norteño, diera un golpe en ciudades fronterizas.
Cinco organismos del Estado reportan al coordinador de inteligencia. La información es utilizada para accionar contra bandas criminales, pero también para prevenir terrorismo y definir estrategias comerciales.
En abril, este grupo asaltó con fusiles y explosivos a la empresa Prosegur de Ciudad del Este (Paraguay), en la triple frontera con Brasil y Argentina, llevándose un botín de US$ 40 millones. Los más de 50 brasileños y paraguayos que participaron del golpe incendiaron unos 15 vehículos antes de fugar y mataron a un policía.
Según contaron fuentes de inteligencia a El Observador, debido a que Brasil extremó la persecución de este grupo en sus ciudades principales, como San Pablo, varios de estos delincuentes comenzaron a moverse hacia el norte y sur de Brasil. Las autoridades uruguayas están preocupadas por la falta de personal de policía en las ciudades brasileñas, lo que podría atraer a estas bandas criminales.
Espías extranjeros
En diciembre de 2015, el encargado de asuntos políticos de Irán en Uruguay, Ahmad Sanat Gol, abandonó el país tres días antes de que el gobierno del entonces presidente, José Mujica, planteara una queja formal contra él. Es qué según se supo después, Sanat Gol había quedado registrado en fotos y videos por agentes del Mossad (el servicio secreto israelí) a pocas cuadras de la embajada de Israel, cuando todavía estaba en bulevar Artigas, el mismo día que fue encontrado un sospechoso maletín vacío.
El caso dejó en evidencia la acción de agencias extranjeras en el país. Según confirmaron a El Observador varias fuentes, todas las embajadas tienen personal de inteligencia. Algunos admiten su rol, pero otros se ocultan como administrativos, responsables de comunicación y prensa, encargados de negocios o de cultura.
Previo a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016, la inteligencia uruguaya trabajó para evitar que la frontera sirviera de punto de encuentro de terroristas que planifiquen atacar contra delegaciones deportivas. Para eso se trabajó en conjunto con Brasil.
Según explicó el especialista en Seguridad y Derecho Internacional, Santiago Arca Henón, a El Observador si bien la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 habilita a las misiones diplomáticas a "enterarse por todos los medios lícitos de las condiciones y de la evolución de los acontecimientos en el Estado receptor", la práctica de las misiones diplomáticas, principalmente de las potencias mundiales, "ha demostrado que muchas veces el
espionaje se camufla por la vía diplomática".
Inteligencia estatal
Dirección general de Asuntos Políticos
Informan sobre la situación política de cada país en los que Uruguay tiene representación diplomática. El personal de las embajadas es el responsable de hacer estos informes que son utilizados para definir la política exterior.
Dirección de Información e Inteligencia
Es la unidad policial de Inteligencia que depende del Ministerio del Interior. Trabajan sobre delitos que ocurren en el territorio. También combaten acciones llevadas adelante por grupos criminales.
Unidad de Información y Análisis Financiero
Analiza transacciones financieras con el objetivo de prevenir el lavado de activos. En caso de que una persona hiciera una transacción que no puede justificar el Banco Central es alertado y toma acciones.
Dirección Nacional de Inteligencia de Estado
Organismo de inteligencia militar. Se ocupa de las acciones de agentes por fuera del territorio nacional. También investigan sobre acciones de inteligencia llevada adelante por otros estados u organizaciones (contrainteligencia).
Investigación e Inteligencia Aduanera
A través del cruzamiento de datos propios y de agencias extranjeras, prevén que cargas pueden traer contrabando. Esta unidad también realiza acciones de contrainteligencia, tratando de descifrar los posibles mecanismos que utilicen organizaciones de contrabando para evadir controles.