Venezuela está que arde. La "liberación" del líder opositor Leopoldo López en la madrugada del sábado 8 de julio todavía sorprende a un pueblo que cumple más de cien días de protestas continuas en las calles, y a la comunidad internacional, que se une al pedido de la restitución de los derechos democráticos en ese país.
Para muchos analistas, la decisión aparentemente a favor de López es vista como un punto de inflexión o preámbulo de una etapa de transición política, aunque todavía las condiciones no están dadas para que ello ocurra.
Luis Vicente León, director de la investigadora Datanálisis, interpreta la medida como una señal de que el gobierno de Nicolas Maduro estaría dispuesto a una negociación ante el acorralamiento que vive hoy en día.
Si bien en oportunidades anteriores el chavismo se mostró cerrado al diálogo, o con un doble discurso al respecto, actualmente "las papas queman" y esto podría cambiar su posición, al menos en alguna medida.
Pero no todos comparten esta opinión. Ya en oportunidades anteriores, el gobierno, con el agua al cuello, logró salirse con la suya.
La decisión en relación a Leopoldo López bien puede ser parte de una estrategia por parte del gobierno para intentar apaciguar las protestas y la presión internacional para llegar con más tranquilidad a las elecciones de la Asamblea Constituyente, previstas para el 30 de julio, además de querer darle un viso de legitimación al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), acusado de no ser independiente, sino supeditado a la voluntad del gobierno.
Así opinó, en diálogo con El Observador, el analista político y profesor universitario venezolano John Magdaleno, quien observa que "no hay que perder de vista que López no ha sido liberado, sino que se le ha concedido el derecho de casa por cárcel".
"La decisión sucedió pocos días después del episodio violento que protagonizaron algunos simpatizantes del oficialismo en el Parlamento Nacional, con un saldo de varios diputados y empleados heridos. No es casualidad. El gobierno se está lavando la cara", agregó.
Oficialismo dividido
La división del oficialismo (que se profundizó en las últimas semanas) y también la división en la interna de las Fuerzas Armadas son, sin duda, las principales debilidades del gobierno venezolano en este momento, enfrentado ante una crisis político-económica nunca vista en su historia.
De acuerdo con Magdaleno, la estrategia dominante del "gobierno revolucionario" siempre fue la de perpetuarse en el poder, pero últimamente se fortalecieron algunos sectores del chavismo que consideran que el rumbo que tomó la cúpula es contrario a sus intereses y están viendo al presidente Maduro como un representante prescindible.
Este análisis es compartido por Javier Cremades, uno de los abogados de Leopoldo López, al dar a conocer públicamente que la medida de "liberación" de su cliente es una "muestra de cuán desesperados y divididos" están en el gobierno.
Otra posibilidad –una visión más conservadora del asunto– es que la "liberación" del líder emblemático de la oposición ayude al gobierno a oxigenarse para salir adelante, una vez instalada la Constituyente. De todas formas, a cualquier gobierno le resultaría difícil sostenerse en un país sumido en deudas y con penurias de todo tipo.
¿Para cuándo?
Consultado sobre cuándo podría ocurrir una transición en el poder en Venezuela, Magdaleno contestó que "lamentablemente, la historia universal muestra que son los gobernantes dictatoriales quienes, en última instancia, tienen la capacidad discrecional de decidir cuándo y cómo se satisfacen –o no– garantías constitucionales".
"Esa es la mayor dificultad con los régimenes autoritarios: más allá de las presiones, ellos mismos tienen en sus manos poder hacer cumplir las garantías constitucionales, o violarlas", reafirmó.
Es por eso que las transiciones ocurren cuando algunas autoridades de los régimenes autoritarios deciden restituir al menos parte de las garantías constitucionales violadas.
En otras palabras, debería haber una fractura de mayor envergadura de la coalición dominante en Venezuela para que ello ocurra. "Así sucedió con las dictaduras en Chile, Argentina y Uruguay en la década de los 1980", comparó el analista.
Ante esa perspectiva, habría que ver qué pasa en las próximas semanas con el caso de López, con los efectos de la consulta popular del domingo 16 de julio convocada por la oposición, y con la próxima elección (si eso sucede) de los diputados a la Asamblea Nacional Constituyente del 30 de julio.
"Si en esos procesos, surgen más autoridades que restituyan derechos el país (además de, por ejemplo, la fiscal Luisa Ortega Díaz), ahí sí nos encontraríamos ante una etapa de transición. Hay que estar muy atentos a las posiciones del TSJ o de la Defensoría del Pueblo", agregó.
"A mi juicio, es probable que las condiciones de transición ocurran, por ejemplo, el año próximo, pero la verdad es que, según la literatura política de la historia, aún no estamos en ese punto", dijo Magdaleno. El analista no descarta la posibilidad de que el presidente Maduro negocie no sólo las deudas económicas de Venezuela con Rusia, sino también su asilo político en caso de que se llegara a una situación límite.
"Venezuela está ante tres desenlaces posibles: el régimen entra en un nuevo equilibro, se produce una transición por colapso del gobierno, o deviene una transición negociada. Esta última es la menos costosa para el país y la más probable. Así ha sucedido con la mayor parte de las transiciones políticas en América Latina", resumió el experto.
Nuevas protestas por la Constituyente
Fuerzas de seguridad y manifestantes se enfrentaron este lunes en Caracas durante un bloqueo de calles que realiza la oposición venezolana de cara al plebiscito que celebrará el domingo contra la Asamblea Constituyente convocada por el presidente Nicolás Maduro.
Cerca de una decena de jóvenes y algunos guardias resultaron heridos y varios manifestantes detenidos en los disturbios en el este de la capital.
Con cuerdas, vehículos y barricadas con árboles y basura, grupos de opositores realizaron un "trancazo" de diez horas, convocado por la Mesa de la Unidad Democrática."Este pueblo está decidido a continuar la lucha por la libertad.
El domingo será el acto de desobediencia civil más importante de la historia de Venezuela", afirmó el diputado opositor y vicepresidente de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara.