Los gastos de Cudim en supermercados, florerías y restaurantes
El centro dirigido por Engler justificó compras por fuera del estricto reglamento interno
Sin embargo, al analizar los estados de cuenta surgen gastos por fuera de esos rubros, como almuerzos en restaurantes y parrilladas, compras en florerías, supermercados y casas de telefonía móvil. Por ejemplo en la tarjeta de López aparece un almuerzo en el restaurante El Palenque, compras en supermercado Devoto y Tienda Inglesa, y también en Aída Flores. En la de Engler hay seis pagos de almuerzos en lugares como parrillada El Fogón, Café Salvo, restaurante El Viejo y el Mar, y Cabaña Verónica en el Mercado del Puerto. También se cargó a su tarjeta una compra por $ 3.690 en la tienda de telefonía móvil Celular Shop, el 29 de febrero de 2012.
El coordinador de Cudim explicó a
El Observador que aunque esas compras están por fuera del cometido inicial, todas tienen una explicación. En el caso de los almuerzos se trata de encuentros con el personal, así como las compras en supermercados. "Yo mismo hago las compras para hacer los asados", relató López, quien además confesó ser el asador en el parrillero del centro ubicado en Parque Batlle. Y en otros ejemplos, como la compra de flores, aseguró que se trata de atenciones cuando mueren pacientes.
El reglamento de Cudim establece que, en caso de no corresponder la compra con la tarjeta corporativa, se "procederá al descuento en el sueldo del mes siguiente del monto gastado". López informó que nunca hubo necesidad de devolver el dinero a la institución.
El control del uso de las tarjetas en Cudim está a cargo de la secretaría administrativa, la que recibe directamente del
BROU los estados de cuenta mensuales de cada una, y para completar las rendiciones de cuenta solicita a los usuarios los comprobantes.
"Con el antecedente de Mona Sahlin, para nosotros claro que es un tema sensible el uso de la tarjeta", comentó López, quien, como Engler, vivió varios años en Suecia como exiliado político, y ambos fueron testigos del caso de la viceprimera ministra.
La rigidez sueca en el uso de los fondos públicos parece estar detrás de la intención del reglamento en Cudim, aunque algunas compras se hayan escapado a lo previsto.