"Más vibrato, signori", grita Diego Nasser a los casi 50 jóvenes que están sentados a su alrededor. Y agrega: "Anoten, toda esa sección es fortísimo". Juan Ignacio Beracochea, de 17 años, suelta la viola, respira hondo y la vuelve a agarrar. Hace cinco años cuando, obligado por su madre tocó ese instrumento por primera vez, no imaginó que poco tiempo después formaría parte de la Orquesta Juvenil del Sodre.
Los jóvenes que hacen música sinfónica
La Orquesta Juvenil del Sodre abarca cada vez a más niños y adolescentes del interior del país