ver más

A Edgardo le dicen “Garufa” y a Sergio le dicen el “Pato”. Los dos se apellidan Mier, son hermanos, y pueden producir una de las situaciones más originales de la política uruguaya contemporánea: ser diputados por el mismo departamento, su Treinta y Tres natal, por partidos diferentes. Sí se ha dado el caso de hermanos legisladores, pero siempre en el mismo partido (los Michelini y los De Posadas son ejemplos de esto), pero es inédita la situación de que los dos representantes de un departamento sean hermanos por lema diferentes.

“No hay mucho precedente”, reconoce a El Observador Edgardo Mier, médico y ex presidente de la Federación Médica del Interior (Femi).

Cuando explica los orígenes políticos de su familia, Mier se remonta a las revoluciones de Aparicio Saravia, en 1904.

“Los Mier somos blancos de tradición: mi abuelo materno peleó con Saravia y tenía balas en el cuerpo”, cuenta el candidato de Alianza Nacional que venció en el escrutinio primario en el departamento olimareño por tan solo 64 votos de diferencia frente a su compañero Mario Silvera, cuando todavía quedan 1.200 observados por escrutar.

Por su parte, su hermano Sergio Mier, del grupo Liga Federal, salió electo diputado con luz en la interna del FA, en un pacto que tienen con el Partido Socialista.

Entonces la situación hoy es que los hermanos Mier pueden ser los representantes de Treinta y Tres.

“Nosotros tomamos esa situación con naturalidad”, explica Edgardo, de 61 años, dos mayor que Sergio. Cuenta que su hermano desde joven admiraba la figura de Zelmar Michelini y así se vinculó al Frente Amplio.

“Somos cinco hermanos y todos ellos apoyan todos al FA. Se puede decir que yo soy la oveja blanca de la familia”, dice con una sonrisa Edgardo.

“Por suerte, igual tenemos una familia grande y hermosa, y sobre todo muy unido. Nos juntamos en los cumpleaños y en las fiestas “, explica Edgardo Mier (ver recuadro).

En el pasado, las discusiones entre hermanos subían de tono. “A veces arruinábamos las fiestas. Un día mi madre nos pidió que no discutiéramos más. Hasta hoy todavía nos buscan los medios locales para debatir, pero nosotros lo evitamos”, afirma Mier, quien confiesa tener una excelente relación con su hermano.

Sergio Mier, maestro de primario y dueño de un colegio en Treinta y Tres, ya fue legislador en esta administración como suplente del socialista Hermes Toledo.

“(El domingo) Tuvo un triunfo muy claro dentro del FA, y le mandé mensajes de felicitaciones. En el caso nuestro, la familia hizo una vigilia muy grande, durante toda la noche. En determinado momento cayeron mis hermanoss y mis sobrinos, embanderados del Frente, a mi comité para a darme aliento”, narra el Mier blanco.

Ayer al mediodía, entre mates mañaneros y un almuerzo común, los Mier se reunieron y conversaron sobre la eventual situación legislativa. “Es raro, ¿no?”, se pregunta el médico.

Hoy comienza el escrutinio de los votos observados en Treinta y Tres. Mier ya tiene la ecuación en la cabeza. “De esos 1.200 votos, la mitad va para el Frente. De los otros 600 votos blancos, nuestra ventaja es del 10%. Por lo que estuve viendo va a ser difícil descontar esa ventaja. Pero hay que verlo”, concluye Mier, a la espera de una banca igual a la de su hermano.

Temas:

Nacional

Seguí leyendo