ver más

Como si se tratara de uno de esos interruptores de energía que saltan antes de que se queme todo el sistema o de que alguien se electrocute, la llave de la tan mentada "unidad" frenteamplista pareció evitar que los cortocircuitos internos terminaran arruinando las instalaciones del tercer gobierno de la izquierda.

"Unidad" fue una de las palabras más mencionadas ayer durante el encuentro en el que el presidente Tabaré Vázquez y una delegación del Secretariado Ejecutivo del Frente Amplio se comprometieron a transitar ordenadamente y sin mayores dramas la aprobación del Presupuesto Nacional que empezó a ser tratado en el Parlamento.

"Este no es el Presupuesto del ministro (de Economía, Danilo) Astori. Es el Presupuesto de todos los ministros y de toda la fuerza política. Acá no hay un gobierno en disputa", dijo Vázquez en la reunión que había sido pactada cuando los dirigentes del Frente Amplio se cobraban cuentas por el fallido decreto de esencialidad en la enseñanza.

También les transmitió a los dirigentes que se siente "respetuoso de todas las libertades" y por tanto entiende que algunos legisladores tengan algunas diferencias con el proyecto. No obstante, advirtió que espera que el Presupuesto no sea modificado en aspectos sustanciales.

Luego se puso a la orden para mantener una relación más fluida con el el Frente Amplio
En un encuentro que mantuvo el lunes 7 por la noche el vicepresidente Raúl Sendic con los senadores del Frente Amplio también hubo coincidencia acerca de la necesidad de una mayor coordinación entre el Poder Ejecutivo, el Frente Amplio y la bancada de izquierda para que las cosas se resuelvan en ámbitos amigables.

Las reuniones estuvieron precedidas por la discusión pública de temas que terminaron encrespando las aguas de la izquierda por encima de lo sensato.
Primero fue la pelea por la presidencia del Frente Amplio que se laudó a favor del Movimiento de Participación Popular (MPP) y del Partido Comunista (PCU) quienes propiciaron la renuncia de la socialista Mónica Xavier.

A partir de allí, la conducción de la fuerza de izquierda quedó en manos del Secretariado Ejecutivo del FA que colectivizó y, en cierto modo, diluyó, la ejecutividad del mando.
Después llegó el decreto de esencialidad en la enseñanza que enfrentó a Vázquez con la mayoría del Frente Amplio y, más recientemente, el TISA (acuerdo global de servicios) fue el centro de nuevos desacuerdos entre la dirigencia de la izquierda.

Más allá del peso de los asuntos en debate, el tono utilizado en la discusión por parte de algunos de los referentes del FA tensó la cuerda al máximo. Los ánimos empezaron a calmarse el lunes 7 cuando Vázquez comunicó que acatará el rechazo explícito de la mayoría del Frente Amplio al TISA.
Más tarde, el ministro Astori insinuó que la decisión estuvo vinculada a la necesidad de preservar la unidad de la izquierda. "Estamos viviendo horas muy importantes con el Presupuesto y tenemos que estar más unidos que nunca", dijo el ministro.

Ayer, en la residencia de Suárez y Reyes, la tensión fue mínima. "Se trató de un diálogo muy esperado, muy fraterno. Coincidimos en que la unidad es innegociable", dijo la senadora Daniela Payssé (Frente Líber Seregni) a El ObservadorTV. "Fue una reunión muy buena", complementó su colega socialista Yerú Pardiñas.

El senador Rafael Michelini (FLS), también habló acerca de la necesidad de mantener la unidad y contó que el presidente Vázquez pidió aprobar el Presupuesto sin grandes cambios. "Vázquez dijo que necesita aprobarse como está o con modificaciones menores", aseguró Michelini. Pese a la alusión de Vázquez al Presupuesto "de todos", fuentes del Ministerio de Economía dijeron a El Observador la propuesta "tiene muy poco margen" como para que se intente introducir modificaciones de peso.

Tras participar en la Comisión de Presupuesto de Diputados, Astori manifestó su esperanza de que el Parlamento apruebe la propuesta que el Poder Ejecutivo impulsa "sin fisuras".
Pero también se preocupó de no provocar más polémicas entre los frenteamplistas que, como el MPP y el Partido Comunista, tienen otras aspiraciones.

"La decisión final corresponde a los legisladores. Nosotros no podemos marcarle normas al Parlamento y por eso tenemos que cuidarnos mucho al respecto", dijo.
Un "cuidado" que en las últimas semanas estuvo ausente entre los frenteamplistas y que ayer estuvo dando vueltas por la residencia presidencial del Prado.
Temas:

Frente Amplio ; Vázquez parlamento Huracán Irma Gobierno Poder Ejecutivo

Seguí leyendo