Según explica Mariel Mérley Marra, Michel Temer habría incurrido en el mismo "delito de responsabilidad" que la presidenta de Brasil, al firmar una serie de decretos que facilitaron maniobras contables para maquillar los resultados del gobierno en los últimos dos años. Según estableció Mello en su resolución, Cunha negó -en la misma época que aceptó el juicio a Rousseff- iniciar un proceso al vicepresidente.
El juez explicó que su sentencia "no emite juicios en relación a la conducta del vicepresidente de la República", pero consideró que Cunha, al rechazar una demanda y aceptar otra, "no atendió la debida formalidad legal". Mello también determinó que se instale una comisión especial en la Cámara de Diputados, bajo el mismo sistema de la ya designada para analizar las acusaciones contra Rousseff, pero centrada en el caso del vicepresidente.
Temer, quien asumiría el poder en caso de que Rousseff sea destituida, está completamente distanciado de la presidenta, sobre todo después de que el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) que él preside, anunciara la semana pasada su ruptura con el gobierno.