Cuando en octubre del año pasado Samsung se jactó de lanzar el primer celular curvo, muchos usuarios se sintieron estafados. Esperaban un dispositivo capaz de doblarse o enrollarse como una hoja para guardarse en el bolsillo. En cambio, el Galaxy Round mostraba apenas una curvatura horizontal y estaba lejos de ser flexible. Tampoco era irrompible, como se había especulado.
Más cerca del celular que se dobla como una hoja
Nokia presentó dos nuevos paneles que se pliegan a la mitad, un gran avance rumbo a los dispositivos de verdad flexibles