Wilson Irigaray y su familia debieron abandonar su vivienda el 23 de diciembre. Eran las 9 de la mañana y el agua había comenzado a subir de tal manera que decidieron autoevacuarse. Sacaron lo que se pudo, al igual que unas mil familias que viven en el barrio Rampla de la ciudad de Artigas, uno de los más afectados por las inundaciones en ese departamento. Sin embargo, el agua entró en las viviendas, y terminaron perdiendo todo.
Miles de evacuados estarán una semana más fuera de sus casas
El gobierno analizará hoy con cuánto dinero asiste a los afectados