Iban 16 minutos y Nacional controlaba el partido cuando Fluminense cargó el área tricolor en una pelota quieta para aprovechar la gran pegada de su jugador estrella y capitán, el ecuatoriano Junior Sornoza.
Iban 16 minutos y Nacional controlaba el partido cuando Fluminense cargó el área tricolor en una pelota quieta para aprovechar la gran pegada de su jugador estrella y capitán, el ecuatoriano Junior Sornoza.
La pelota salió pasada y bien ejecutada a espaldas de Alexis Rolín. Gum entró solo a cabecear junto a otro jugador de Fluminense. El 3 venció a Esteban Conde. Para el línea argentino Ezequiel Brailovsky fue offside.
Pero por segundo año consecutivo, el VAR (sistema de videoarbitraje) se implementó en el fútbol sudamericano. El año pasado fue en las semifinales de la Copa Libertadores y en la final de la Copa Sudamericana. Este año llegó a partir de los cuartos de final de ambos eventos.
Y Nacional lo sufrió. Dos minutos después, comunicación mediante, el juez Patricio Lousteau fue advertido de que la jugada fue válida, de que no había offside de Gum y de que Fluminense le pasaba a ganar a Nacional por 1-0.
Mala liga. Por cuestión de milímetros, el trocolor que hacía un gran aprtido, quedó abajo en el marcador. Y porque este año adelantaron el VAR a los cuartos de final.