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El presidente de la República, José Mujica, mencionó el concepto de “apagón logístico” utilizado en Brasil para referirse a la problemática que enfrentará Uruguay en los próximos años si su producción sigue creciendo al mismo ritmo y no se acompasa con el desarrollo de infraestructura. El ferrocarril fue uno de los puntos fundamentales mencionados en su audición de este jueves en M24 y dijo que hay que “ponerle plata y tener una forma jurídica que permita operar con rapidez y con decisión”. “Esperamos que por lo menos en este frente no vivan para ponernos palos en la rueda”, agregó.

Días atrás el Poder Ejecutivo y el Partido Socialista (PS) protagonizaron un encontronazo acerca de la posibilidad de participación privada en el desarrollo de AFE.

EL PS se opone a la reforma de AFE, que implicaría una asociación del ente con la Corporación Nacional para el Desarrollo, lo que se traduciría en una sociedad anónima que funcionará bajo Derecho Privado. Esto supone que el control de tráfico no quede en manos de AFE, que se encargará de la infraestructura y el mantenimiento. De esta manera, los socialistas sostienen que la función del ente quedará reducida a “una mera función administrativa”, punto con el que discrepan.

Mujica insistió que hacer frente a las exigencias logísticas es el objetivo del impuesto a la tierra y apeló a la “colaboración” de los “hombres más poderosos” pero también recordó la necesidad de que “todos” miren el interés general del país y que ante ello se pueda “facilitar” el desarrollo, entre otras cosas, del ferrocarril.

“La marcha de este proyecto productivo, que se empieza a estrangular por el lado de la logística, no puede, no debe detenerse”, explicó el mandatario. Agregó que “es larga y tediosa la lucha de levantar la barrera por todas partes en cosas que están cantadas” y que “impone la vida real”. Por ello instó a que se vele por el interés del país.

“Tenemos que reconstruir todo el sistema logístico. Tenemos que reconstruir el tren, lo tenemos que hacer, y lo tenemos que hacer viable. Por favor hay que medir y mirar el interés general. Quienes tienen mayor capacidad de contribuir lo tienen que hacer, pero todos tenemos que facilitar el poder subir estos formidables obstáculos que tenemos por delante”, dijo el mandatario.

Mujica expresó que “es inevitable” hacer “inversiones formidables, tal vez US$ 300 o US$ 400 millones, en el sistema vial” y manejó cifras para argumentar la erogación.
Citando al gerente de la Intergremial de Transporte Profesional de Cargas, Humberto Perrone, recordó que “el año que transcurrió, para mover granos solo (…) se movieron 207 viajes de camión de 30 mil kilos (…) y para mover la madera en el año pasado se movieron 150 mil viajes de camiones pesados de los grandes, y para mover la carne y la leche se movieron 90 mil camiones”.

“Esto es bastante sencillo, pero prefiero recoger las palabras de un dirigente de transporte carretero, Perrone, quien dice por ahí que si se sigue esperando un mayor crecimiento económico para sacar plata para invertir en rutas no va a haber crecimiento, porque no vamos a tener como sacar la producción hacia sus puntos de venta”, dijo Mujica.

En ese sentido, el mandatario se preguntó: “¿Podemos cruzarnos de brazos ante esta evidencia cuando sabemos en la situación que estamos y lo que se nos viene encima?”, a lo que respondió que ese es el centro de la discusión acerca del impuesto a la tierra.

“Tenemos que juntar recursos y lo tenemos que hacer. Y estoy apenas hablando de las carreteras, pero habría que hablar de los puertos y ni qué hablar del ferrocarril”, agregó.

Mujica lanzó la iniciativa de gravar las propiedades mayores a 2.000 hectáreas y generó una discusión interna en el gobierno que todavía está sin laudar. El astorismo se opone a ponerle impuesto a la tierra y pretende introducir modificaciones al proyecto del presidente basado en la premisa de que “el que rompe paga” y de poner un impuesto en función de la rentabilidad y la productividad de la tierra, no de su extensión.
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