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No llora: la historia detrás de la canción del Cuarteto de Nos

Cuando Roberto Musso fue padre no quería caer en el lugar común de escribir una canción sobre la paternidad, pero una tarde cualquiera con su hija, la inspiración se hizo presente y lo llevó a componer No llora

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14 de julio de 2018 a las 05:00

Por Javier Lyonnet

Sentado con la guitarra en brazos, en la terraza del viejo piso 13 del barrio Cordón, Roberto Musso le sostenía la mirada a Federica. Entre el rumor continuo que subía de la calle, a ella la había alertado una sirena. Abrazó fuerte a su dragón de peluche. Con una mezcla de susto que se tornó sorpresa y curiosidad buscó una respuesta en los ojos de su padre. "Ahí fue el clic. Cómo poder encarar una canción que hable de esto: de una nena contenida por el papá, pero que sé que va a estar sola ahí abajo. Me imaginaba, cuando me miró a los ojos buscando una respuesta, a ella más grande preguntándose ¿qué hago acá?; y que no hubiera nadie para responderle", cuenta Musso a Seisgrados.

Una tarde cualquiera se convertía en un momento especial. Inspiración. Intuición. En cualquier caso, lo que no hubo fue premeditación. Todo lo contrario; una decisión artística asumida como un mandamiento —no escribirás una canción sobre tu hija— estaba siendo torcida por la fuerza de los hechos. "Yo quería que fuera nena. No me imagino como padre de un varón. Y Laura prefería que fuera varón. Que por suerte no fue, porque iba a tener un problema con el nombre. Yo soy Roberto IV (como mi bisabuelo, mi abuelo y mi padre) y no hubiera querido ponerle Roberto. Pero ella sí; quería que fuera hijo y ponerle Roberto".

Fue Federica. Con un padre primerizo a los 48, Fede comparte la generación de hijos e hijas de las amigas y la hermana de su madre Laura, 15 años menor que Roberto. Tanto Santiago Tavella como Alvin Pintos —bajista y baterista de El Cuarteto— e incluso su hermano Riki Musso tienen hijos e hijas entre veinteañeros y posadolescentes (aunque Alvin volvió a ser padre hace poco). Desde aquella tarde en la terraza, el compositor y cantante de El Cuarteto de Nos ya no supo cómo contener los versos que había querido no escribir.

Ordenando palabras

Musso 2

Federica tiene toda un ala de la casa, con dormitorio, cuarto de juegos, baño y un segundo dormitorio que hoy es el cuarto de los primos o de huéspedes. Ya no es el apartamento del piso 13 en el Cordón, sino una casa en Carrasco. Para llegar al cuarto de Roberto y Laura hay que pasar por el living, una barra con menos uso del que debiera —reconoce el cantante— y finalmente una sala de yoga inundada por la luz del jardín. Todo es sobrio y despojado. Junto a la puerta del dormitorio, un único guiño: un cuadrito en el que están ellos dos dibujados y sus nombres escritos con la reconocible grafía de Tavella.

"Con Laura nos conocemos hace un montón de años. Vivimos juntos antes de casarnos y el tema de la paternidad no había sido una prioridad. Fuimos creciendo los dos en la pareja y se fue dando que naturalmente a Laura —que tenía 33 o 34— le fue picando el bichito. Empezaron a tener hijos las amigas, la hermana. Y entonces, bueno...

—¿Che, Roberto, por qué no?

—Y sí, dale. ¿Por qué no?— Pensamos que si se daba se daba y si no, no... pero se dio a los tres meses", ríe Musso.

Después del shock inicial que trajo la idea, la canción siguió los caminos habituales de composición de Musso. Horas de trabajo. Si el escritor y periodista Renzo Rossello se define como "amontonador de palabras", Roberto Musso bien puede ser un "ordenador de palabras". Tiene planillas de Excel con palabras que le gustaría usar pero no ha podido meterlas en una canción (como "debut"). Hace listas de palabras: palabras agudas, palabras en lenguas extranjeras que se usen en español. En su estudio y con su relativamente "nueva vida" — que abarca los últimos 5 o 6 años, tras renunciar a su otro empleo en Ancap—, los oficios del ingeniero y el músico se hacen cómplices en el arte de escribir canciones. El método científico aplicado a la creación. La matemática y la música. Dos mundos de ficción, dice Musso.

¿Emoción o bodrio?

"Me gustaba que no fuera una cosa 'dulce', sino que tuviera esa crudeza que tendrá la vida y creo que ese equilibrio la salvó del lugar común". Ese reparo sobre caer en lugares comunes es constante en el discurso de Musso. Lo ha dicho en entrevistas, en charlas y lo repite varias veces mientras conversamos en su casa. "Tenemos a la gente curada de espanto con la diversidad y para mí cada canción arranca para un lado distinto en el momento en que me pongo a escribir, desde el lenguaje verbal y el musical". En palabras de su autor, No llora terminó siendo una balada power, con coros inspirados en Woman de John Lennon y la batería "como en las canciones lentas de Led Zeppelin".

"Tuve mucho cuidado en la letra, que estaba en una frontera donde cualquier palabra o frase que se malinterpretara podía llevar la canción al abismo. Fue Laura la primera que la escuchó, en la maqueta en la computadora. Le mostré otra, después esta y fue un alivio que no me dijera que no. Después otro filtro: El Cuarteto, porque podía ser algo muy emotivo para nosotros y que en el grupo me dijeran que era un bodrio". No les pareció un bodrio. Fue incluso el corte del disco Habla tu espejo (2014), lo que Musso considera como "muy, pero muy arriesgado". El presidente del sello Warner les dio la derecha: "A las tres horas de que le mandamos el WeTransfer con las canciones que habíamos elegido como posible corte, estaba llamando para decir: 'Esa canción de No llora es increíble; ese es el corte, ¿de dónde la sacaste?'. Así se dio".

Quemando etapas

Musso 1

La canción habla de seis fases o épocas. Federica está en la segunda ahora, dice Musso. Acaba de cumplir 7 años. Ya pasó el jardín y ahora está en "cuando la discriminen y se rían de ella", porque se hizo un canal de YouTube y le están llegando comentarios. Falta más todavía. Otras fases. "Por un lado, pienso que ojalá no le toque vivirlo y por otro lado... Indefectiblemente es la vida. Es prepararla para la vida, no llorar no te hace más fuerte. Creo que eso se entiende".

Además de No llora, el disco Habla tu espejo tiene otras canciones muy personales. Al mismo tiempo que Roberto se convertía en padre, su mamá estaba con alzhéimer "recrudecido". "Este maldito mal, que apagó la luz de tu ser", le canta en 21 de setiembre, título que hace alusión al Día Mundial del Alzhéimer.

La banda y el productor, Juan Campodónico, tenían decidido que el tono de este disco sería distinto al de los tres anteriores, pero Musso no se imaginaba que iba a terminar escribiendo y cantando "cosas así" sobre su vida, dijo en El País Cultural el año pasado. "Yo sabía que No llora era una canción que el tiempo iba a decir qué pasaría con ella, aunque tuvo un impacto muy rápido. El que más entendió la canción fue el papá, en especial, el papá de una nena. Pero también se dio que muchas chicas hacían la lectura invertida: cómo me hubiera gustado que mi padre me hubiera hecho una canción como esta. Vi una chica que hizo un cover en YouTube, igualita, pero desde la perspectiva de ella, como si el padre le hubiera dejado esa canción".

El premio de conmover

Al tipo que alguna vez se hizo famoso cantando El putón del barrio y Si se chupa la canaria, ahora lo para la gente para contarle su historia sobre No llora. "Gente adulta, movilizada porque le recuerda a su padre; la usan en cumpleaños de 15, para musicalizar videos". La han usado en escuelas. "En la de Fede la ponen y ella no quiere, es su canción". La primera vez que la escuchó —a sus tres años— dijo que le había gustado mucho. Roberto festejó, disimuladamente. Ella la pide en el auto. Una vez. Y otra. Las distancias se miden en No llora. "Voy al supermercado con Fede o a cualquier lado y si me piden para sacar una foto a veces ella se pone, otras no. Le dicen: 'Ay, la nena de No llora'. A veces le gusta, a veces se calienta. Un día, enojada y sin filtro, me dijo: '¡Papá, no te quieren a vos; quieren una foto contigo!'. Genial". Entendió todo.

Esas palabras archivadas, reordenadas, tachadas y vueltas a escribir pueden cobrar sus propios sentidos. Eso "es removedor", dice Musso: "Poder escribir canciones y que se entrelacen con las vidas de las personas". Cuando le preguntan por el éxito, los Grammy y los rankings, Musso recuerda esto: "Después de un show nos dicen que una chica con cáncer quiere saludar al Cuarteto. La hicimos pasar al vestuario. Estaba sin pelo, quería que le firmáramos en la cabeza. Me dice: 'Mirá Rober', y tenía tatuada en la nuca una frase de una canción mía: 'Soy un guerrero y todavía respiro'*. A veces el premio no está en el hecho de 'llegar', está en otro lado, mucho más movilizador".

En cualquier concierto de El Cuarteto de Nos empieza No llora y se instala ese estado de ánimo emotivo. "Trato de no ver mucho cómo la gente canta y llora porque me emociono yo", dice Musso. Lo que ha hecho llorar esta canción a papás —especialmente a papás de nenas— aún no está escrito.

* De la letra de la canción Razones (Bipolar, 2009)

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