Marty Byrde mira alrededor y ve a sus socios muertos. En su cabeza siente el frío acero del arma de uno de los sicarios del segundo cartel mexicano más importante. El lavado de dinero no funcionó muy bien y el final parece haber llegado antes de tiempo. De repente, un folleto turístico cae de su bolsillo y se presenta la oportunidad de salvar su vida y la de su familia. El papel refiere a los Ozarks, una región boscosa de Misuri, un lugar que representa la respuesta a todos sus problemas. Un último recurso. Solo que, a veces, el remedio resulta ser peor que la enfermedad.
Ozark, una oscura clase de economía a cargo de Jason Bateman
La serie, estrenada el pasado viernes en Netflix, explora la lógica económica del narcotráfico mediante un sólido planteo