Espectáculos y Cultura > NUEVO LIBRO

Pequeño Bowie ilustrado: la biografía dibujada por una artista viral

David Bowie. Una biografía apunta a meterse en la mente del mercurial artista

Tiempo de lectura: -'

09 de septiembre de 2018 a las 05:03

"Soy el Comandante Tom. Soy Ziggy Stardust. Soy el Delgado Duque Blanco. Soy un extraterrestre. Soy el rey de los Goblins. Soy el Hombre Elefante. Soy el moribundo que no puede morir. Soy el hermano del replicante. Soy Lázaro. Soy el hombre que carga con una estrella negra sobre sus hombros. Soy la propia estrella negra. Soy todo aquello que no seas capaz de imaginar. Cuando creas vislumbrar que se esconde detrás de mi silueta, me habré transformado de nuevo”. 


Así se presenta a sí mismo David Bowie. Así empieza el libro Bowie. Una biografía (Lumen, $650), una fusión de repaso de su carrera, ilustración, novela y homenaje a uno de los artistas fundamentales de la música pop, y de la música a secas, a cargo de los españoles María Hesse y Fran Ruiz. 


Hesse es una de las artistas gráficas más demandadas del mundo de las redes sociales, con miles de seguidores en Instagram, con un estilo personal muy definido y una temática feminista que la ha convertido en una referente. Con el antecedente similar de Frida. Una biografía, sobre la pintora mexicana Frida Kahlo, aquí la ilustradora española se alió con Ruiz, que aporta sus textos que se conjugan a la perfección con las poderosas ilustraciones. 


Ziggy Stardust, su célebre alter ego alienígena, mira a Bowie con el pecho abierto, las costillas a la vista, la mirada derrotada y la vida abandonándolo desde el otro lado de un espejo de camarín, cuando el artista decide que ya no lo necesita más. El poster de la película Moon, que dirigió Duncan Jones, el hijo mayor de Bowie. El músico atrapado por las brujas que alucinaba en su etapa de cocainómano feroz, que querían robarle los fluidos corporales. Un Aladdin Sane de mirada penetrante, pecho abierto – de nuevo – y con el corazón emergiendo de entre las estrellas, que se despide del lector cuando el relato termina, y Bowie muere (físicamente, nada más).


Ese pasaje final deja el nudo en la garganta, gracias a la forma en la que el relato está construido. En base a una compilación de otras biografías sobre el inglés, Ruiz y Hesse elaboran una versión de la vida del creador narrada en primera persona. Y así se mezcla el hecho con la ficción y con la ciencia ficción, una de las pasiones de Bowie e influencia clara de su música desde que cantó Space Oddity, la epopeya del Mayor Tom y su nave con la que orbita la Luna.


El libro no revela ninguna gran novedad ni verdad oculta sobre Bowie, porque tampoco es la idea. Es simplemente un relato breve pero hermosamente realizado sobre un ícono que tuvo a lo largo de su trayectoria la capacidad de innovar, cambiar y mutar, no solo físicamente sino también a nivel sonoro, así como de incursionar en cine, teatro y pintura. Y todo eso está presente e ilustrado por los dibujos de Hesse, que recrea tapas de discos e imágenes célebres de sus 69 años de vida. 


Y también de presentarlo como un artista que conoció el éxito y logró satisfacciones personales con su familia, pero que también vivía perseguido por el fantasma de la esquizofrenia y la locura que atormentó a distintos integrantes de su familia (entre ellos su hermanastro mayor, quien se suicidó luego de varios años en un hospital psiquiátrico), las crisis provocadas por la droga, y sus propias inseguridades, que siempre lo hicieron sentir un extraño. Un extraterrestre.


David Bowie fue un hombre con un gran valor por la intimidad, que nunca mostró verdaderamente su vida, sus sentimientos y sus dilemas al mundo. Pero eso no impide que la imagen y la palabra conforme una versión diferente y atractiva de su vida, tan grande y tan misteriosa. 

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...